El poder de la palabra
El pensamiento y la intención afectan a las moléculas. Esta es la conclusión del científico japonés Masaru Emoto, aplicando estimulos mentales al agua. En la siguiente escena de la película ¿¡Y tú, qué sabes!?, lo explican muy bien:
En este otro video, el propio Masaru Emoto nos explica como la vibración de las palabras nos pueden sanar o enfermar. Y, como a través del agua, ha podido comprobar el poder oculto de las palabras:
Debemos tener en cuenta que la palabra nos afecta tanto cuando la expresamos, a nosotros mismos o a los demás, así como cuando la escuchamos: “lo que doy, me lo doy. Lo que quito, me lo quito”
Ahora está muy de moda utilizar palabras o mensajes escritos en la decoración. Como demuestran estos videos debemos tener mucho cuidado con lo que dichos mensajes nos inspiran. No dejo de pensar en la imagen que publiqué en “Decorando la oficina con mensajes escritos podemos mejorar la efectividad y el ambiente laboral”, supongo que en esa oficina ya no quedará nadie trabajando…
- Para ver escenas de la primera parte de la película sobre física cuántica ¿¡Y tú, qué sabes!?, pulsar aquí
- Para ver escenas de ¿¡Y tú, qué sabes!? II, pulsar aquí
- Para acceder al pdf del libro gráfico para niños que Masaru Emoto ha publicado, pulsar aquí
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3,Noviembre 2007 en 12:34 pm
Las costumbres provienen de culturas que tenían un gran conocimiento, quiero referirme al poder infinito del brindis, es proyectar nuestros deseos, intenciones, pensamientos y emociones que son energía y potencializan al poder de la palabra dirigido al líquido (licor o vino) también a la comida en su bendición, sin saber, lo hemos hecho, y hemos transformado la estructura molecular de esos alimentos. En los brindis el deseo se hace realidad, como en la sanación propuesta por Masaru Emoto. Te felicito por tus artículos, me gustan y me inspiran.
4,Noviembre 2007 en 12:58 pm
Hola Jesús,
Muchas gracias por el comentario, si te soy sincera no lo había pensado. Es más, siempre que se brinda me siento tímida, a partir de ahora me veo proponiendo brindis en todas partes…
Tu comentario me ha recordado también el poder del saludo, buenos días, buenas tardes, buenas noches… No me acuerdo en donde, leí hace unos días que las personas que salen de su casa bien despedidas por la mañana (con un “que tengas un buen día” y un beso) son más alegres y más efectivas en su actividad que aquellos a los que nadie les despide…
¡Qué tengas un buen día!
31,Diciembre 2007 en 5:56 am
Gracias por el pasado que me trajo hasta este momento y hasta este día maravilloso que me permite hacer un ejercicio de inter-relación con mi familia, mi hogar, con la naturaleza hasta donde alcanzan mis ojos y percibe mi mente. Felicitaciones por esta página y aún así, también gracias por encontrarla y seguir entendiendo que el mundo es maravilloso a la hora de acostarse bajo el manto de esta noche de dicembre
Recomiendo, a todos y a mí mismo dar gracias por todo, porque resulta reconfortante tener un sol cada mañana, una luna o una estrella cada noche, una familia, una esposa(o), una hija o más hijos, una calle por donde ir y venir, y otras tantas cosas
nuevamente gracias y un saludo de feliz navidad y venturoso año nuevo
1,Enero 2008 en 2:19 pm
… y gracias, a ti Carlos, por tu visita y tu participación…
También te deseo un buen año,