“Honraré la Navidad en mi corazón y procuraré conservarla durante todo el año”
Charles Dickens
Se acerca el tiempo de Navidad y hay una serie de cuestiones que la gente me pregunta en cuanto al Feng Shui. Voy a intentar resumirlas en este artículo:
- Adornos navideños,
Los adornos navideños que solemos utilizar forman parte de nuestra cultura y tradicción y todos ellos están impregnados de buenos deseos. Por esta razón, es positivo adornar la casa para que nos inspire el espiritú positivo de la Navidad: paz y amor. El año pasado, en La Navidad en Feng Shui, hice referencia a un artículo que Lillian Too había escrito en este sentido.
Además, tendría en cuenta que aquello que coloquemos nos guste, como se comentó en el artículo “La belleza en Feng Shui”
- Felicitaciones
En este sentido es importante recordar lo que se decía en el artículo “El poder de la palabra” y lo agradable que es no solo recibir una felicitación, sino darla.
A lo largo de algunos artículos hemos visto ejemplos de como deberían ser las felicitaciones, a continuación os facilito los enlaces:
- Regalos,
No es fácil determinar si un regalo es o no Feng Shui. Lo más importante, desde mi punto de vista, es que se trate de algo que represente lo que queramos comunicar al que lo recibe y que le guste a esa persona.
Asimismo, a la hora de realizar nuestra lista puede ser interesante aplicar la ley de atracción, como nos explican en el secreto y hemos resumido en el artículo “Carta a Papá Noel” . Una vez que tenemos claros nuestros deseos estamos preparados para escribir nuestra carta, como en el ejemplo de la “Carta a los Reyes Magos”
Los mejores regalos son gratis, como el del artículo “Feng Shui en un regalo”, los otros hay que comprarlos:
- Propósitos de año nuevo,
Para ayudarnos a realizar nuestra lista podemos tener en cuenta los consejos de Paulo Coelho, de Madre Teresa, de Alex Rovira y practicar Feng Shui:
¡Feliz Navidad, feliz 2010!
Autora del libro “Feng Shui en la empresa”
Autora del libro “Feng Shui en la vida”

Escrito por Maru Canales 









Próximamente nos encontraremos con una de esas “fechas obligatorias”: el día del padre. Reconozco que este año lo espero con gran ilusión, porque se me ha ocurrido un regalo fantástico y como le pasa a mi hijo pequeño: ¡no puedo aguantarme las ganas de dárselo a mi padre!














