El vendedor de churros zen

11,mayo 2010

Un maestro zen se paró delante de un quiosco de churros y le dijo al empleado:

- “Póngame cinco euros”.

El empleado le preparó los churros y entregó la bolsa al maestro. Éste no tenía cambio y le dio un billete de 20 €. El vendedor de churros cogió el billete, lo guardó en la caja y se dispuso a atender al siguiente cliente.

- “¿Dónde está mi cambio?” le preguntó el maestro zen.

El vendedor de churros le respondió:

- “Su cambio sólo puede venir de su interior”.

(Vía Dokusho Villalba)

Maru Canales

Autora del libro “Feng Shui en la vida”

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Zanahoria, huevo o café

5,mayo 2010

Cuando aparece la necesidad,
¿qué prefieres ser…
zanahoria, huevo o café?

Las circunstancias son las que son, nosotros decidimos como interpretarlas y como comportarnos ante ellas.

Maru Canales

Autora del libro “Feng Shui en la vida”

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Relación de artículos publicados en este blog

feng shui


Se me cayó el pelo

25,abril 2010

“Cuando veas un dedo señalando a la luna,

si eres sabio mirarás la luna,

no el dedo”

Proverbio Zen

- Se te va a caer el pelo, me cuenta mi oncóloga.

- ¿En sentido figurado o el de la cabeza?, contesto yo.

Ella sonrie, – el de la cabeza.

- Ah!, bueno, digo riendo…

Y así ha sido. Siento como mi personaje se ha ido diluyendo poco a poco en estos meses. Han cambiado las circunstancias, se ha ido ampliando la perspectiva y unas personas se han ido, mientras otras han venido. Mi vida está en pleno cambio. Y, en mitad del mismo, se me cae el pelo.

Siento liberación. Este proceso me parece todo un simbolo, me recuerda a la práctica de Feng Shui. Todo cambio exterior va precedido de un cambio interior, o viceversa. Algo se va, dejando sitio a lo que ha de venir…

Maru Canales

Autora del libro “Feng Shui en la vida”

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Bienvenido 2010

2,enero 2010

“Sólo sé, que no sé nada”

Sócrates

(yo, a veces, no me doy cuenta ni de eso: que no sé nada

Maru Canales)

Son tantas las cosas que me han pasado este año y tan profundas las que estoy atravesando en la actualidad que ahora mismo no sabría que pedirle al 2010, además de adquirir mayor nivel de conciencia. En mis cuarenta y un años de experiencia en este viaje, me doy cuenta que nada me ha aportado mayores beneficios ni mayor bienestar personal que adquirir conciencia.

Por no irme muy atrás en el tiempo, os contaré que hace un par de años me divorcié. Fue una situación que tomó su tiempo y una prueba difícil, creo que quizá mi primera experiencia importante en este camino hacia el despertar. Mi matrimonio no podría mantenerse, pero tenía claro que el divorcio era una nueva construcción para el futuro y el bienestar de todos los miembros de la familia. Tuve que hacer frente a muchas creencias anquilosadas, a muchos apegos en todos los aspectos de mi vida (o como diría el Feng Shui en todas y cada una de mis aspiraciones). Pero lo que más recuerdo fue hacer frente a la incertidumbre, cuánto cuesta y cuantas herramientas me faltaban. Aún así, lo superé, lo superamos y, a juzgar por la situación actual,  con bastante éxito. Aunque en realidad, este es un proceso que no acaba, que sigue vivo (este si que es hasta que la muerte nos separé…)

Sin embargo, el 2009 me preparó una prueba más difícil o sobre todo mucho más profunda, un tumor cancerígeno en el cuello del útero en un estado muy avanzado. Guau, esto es empezar por el principio, vuelta a la mortalidad, existe. Y, la vida te pega un giro de 360º, enfoque directo a lo esencial, fuera máscaras y personajes. Por un lado, aparece un proceso médico que no deja lugar a las incertidumbres y al que me entrego por completo, todo me lo dan hecho. Pero hay otra parte que me pertenece, si quiero, bucear en mi interior, ¿qué pasa, para qué…? Este es un maestro de lujo que no pienso desaprovechar… y, aquí estoy.

Intento sanar mi mente, a través del dolor físico, dándome cuenta que yo no soy mi dolor, yo no soy mi cuerpo, aunque tenga uno y, aunque duela. Yo no soy mis pensamientos, aunque tenga millones. Y, tampoco soy mis sentimientos, aunque también los tenga y afloren. Soy el observador de todo ello, un puro centro de percepción consciente, que me ayuda a limpiar creencias anquilosadas, a sanar. He aprendido que no estoy sola, cuando tengo miedo, dolor y pena, aparece esa parte de mí que observa, que nunca sucumbe y me abraza, esa soy yo. Esto es lo que me está enseñando este proceso, a vislumbrar el amor que soy, me ha abierto las puertas a la sala del amor y allí encuentro el perdón, la comprensión, la paz, el agradecimiento, el goce del vivir…

Pero además de tener vuestro apoyo, el de mi familia y amigos y haber seguido desarrollando herramientas de autoconocimiento estos años, he aceptado que necesitaba ayuda. Así, hice de nuevo lo que hago y predico con mis clientes, convertirme en uno de ellos y contar con la guía y el acompañamiento de un terapeuta, Jorge Lomar. Os lo cuento porque realmente he podido comprobar como me ha facilitado el camino. Y, porque además quiero aprovechar este artículo y compartir con vosotros el “Nuevo Cuento de Navidad” que él ha escrito para felicitar este año las fiestas desde la Asociación Conciencia, la cual preside. Por cierto, todo un acierto de coherencia al que tanto hacemos referencia en este blog, entre la estrategia de la Asociación y el mensaje. (Asimismo, os facilito el enlace de la Asociación para que podais comprobar las interesantes actividades que se llevan a cabo, algunas de ellas en mi gran proyecto para el 2010, Espacio OCTO, pulsando aquí.)

Espero 2010 que me invites a seguir adelante, a quedarme en esa sala del amor y pueda seguir conociendo todos sus instrumentos. Y mucha salud, que tengo muchas cosas que hacer y que contar. También os lo deseo a todos y cada uno de vosotros.

Yo soy tú,

Maru Canales

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Soy especial…

13,diciembre 2009

“Originalidad es volver al origen”

Antoni Gaudí 

Me llaman de la garita de seguridad para confirmar si dejan pasar a un señor en una moto amarilla que pregunta por mí. Pensé que se trataba de la visita que esperaba, dije que sí. Aunque la referencia al color de la moto me hizo dudar, quizá sea el cartero. No obstante, salí a recibir a mi visita. Cuando vi la moto entendí que el señor de seguridad hiciera referencia al color, no era para menos. Y, como un mazazo vino a mi mente el color de mi coche.

- Señora, ¿está usted segura?, me preguntaba angustiado el comercial del concesionario. Le aseguro que nunca en los más de 25 años de vida de esta tienda hemos pedido un coche de esta marca en ese color.
- Pues más a mi favor, pensaba yo. ¡Voy a tener un coche especial!

Mi visita baja de la moto, viste impoluto, cazadora, casco… Otra de las mías, ante cualquier nueva actividad, lo primero el atuendo adecuado… Me rio de mi misma, lo que en el exterior se toma como una simpática y cálida bienvenida que yo intento aprovechar para recolocarme. Vaya espejo me acaba de llegar, esta reunión promete, dos seductores frente a frente.

Los que nos sentimos especiales somos grandes seductores. Nos gusta gustar. Solemos tener una personalidad magnética, necesitamos absorber el reconocimiento externo. Todo lo que nos sucede es especial, o lo vivimos y lo contamos como si lo fuera. Por eso siempre intentamos destacar, tanto en lo que hacemos, en lo que nos parece importante  o en lo que, muchas veces de manera inconsciente, nos haga sentir que somos especiales. Encontramos nuestro valor en lo que nos reflejan de nosotros los demás.

Eso de que todos somos iguales, aún no es comprendido por los seductores.  Aunque precisamente aquí esté la clave de nuestro aprendizaje, el paso de seductor a amante. El amante no se cree especial, se sabe igual a los demás y a la vez único e irrepetible. No necesita destacar ni absober, directamente da.

Como el caso Nick Vujicic, al que hemos hecho referencia en más de una ocasión en este blog. Hoy lo he encontrado participando en este delicioso corto, “El Circo de la Mariposa”, realizado con gente especial, seductores y por fin, amantes…

 

Maru Canales

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Cómo nos comunicamos…

26,septiembre 2009

La raza humana, lejos de extinguirse, cada día es más numerosa en el Planeta Tierra. Aún tratándose de una raza eminentemente social, el sentimiento de soledad del ser humano aumenta. Hemos vivido la mayor revolución tecnológica en las comunicaciones. Sin embargo, cada vez nos resulta más difícil comunicarnos…

Quizá nos hemos acostumbrado a utilizar algún tipo de instrumento (teléfono, ordenador…) tras el cual escudarnos y evitar así la comunicación cara a cara, en la distancia corta. Teniendo en cuenta que lo más importante en comunicación es lo que no se dice, parece que nos perdemos lo más interesante.

He encontrado este video que refleja muy bien y con mucho sentido del humor nuestras carencias actuales:

Desde el punto de vista de Feng Shui me ha llamado la atención la casa del protagonista, las paredes vacías, ni un cuadro, ni una imagen. No hay comunicación con el entorno inmediato, quizá por ello tampoco con las personas cercanas. Es curioso, cuando empieza la relación y según ésta se va desarrollando cómo el protagonista toma partido en la decoración de su casa, aunque sea en la nevera… Y, así se refuerza en su anhelo de establecer mayor contacto con la chica, aunque sea de manera inconsciente.

Pero, en este caso, el orden de factores si altera el producto. Al revés funcionaría aún más. La diferencia radica en que lo haríamos de una forma consciente, lo cual es doblemente poderoso. Podemos reforzar nuestros anhelos y motivarnos en el camino a conseguirlos a través de mensajes en el espacio que habitamos.

En ambos casos, aparecerán nuestros retos a superar. Todo anhelo suele llegar acompañado de uno o varios retos. Descubrirlos y reflejarlos en el entorno también ayuda a superarlos. ¿Por qué nos dará tanto miedo acercarnos a alguien? ¿Y si me rechaza…? ¿Y, si no me acerco que dejo de vivir, qué experiencia me perderé…?

Maru Canales

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Coraje

13,septiembre 2009

“Nuestro temor más profundo no es que seamos insuficientes,

es que somos poderosos más allá de la medida”

Jessica Cox

 

Superar el miedo

Esta joven que aparece en la fotografía se llama Jessica Cox, nació sin brazos. Pero nada la ha impedido luchar por superarse a si misma. A sus 25 años ya ha conseguido varios de sus sueños, es licenciada en Psicología, cinturón negro de taekwondo y piloto de aviones ligeros… Pero sobre todo supera su miedo a conseguir lo que se propone, a descubrir que todo es posible.

Me identifico con las declaraciones de Jessica porque, en mi búsqueda personal de la superación del miedo, he descubierto que tengo más miedo a conseguir mis anhelos que a no hacerlo.

Ir alcanzando mis sueños me ha demostrado algunas de mis capacidades y además ha roto muchas de mis limitaciones, aquellas que me hacían sentir segura. Entonces creía que la seguridad estaba en no tener que cambiar nada, aunque la tristeza de este esfuerzo me superó. La ruptura de límites ha echado por tierra muchas de mis excusas, enfrentándome a mi propia responsabilidad. Todo un cambio de paradigma de la cultura victimista en la que nos hemos educado. Sin embargo, merece la pena.

Saberse responsable de todo lo que le sucede a uno mismo es el paso imprescindible para poder cambiar las situaciones, aportandonos seguridad. Y, puestos a cambiar, es probable que tengamos la opción de mejorarlas.

Y tú, ¿has descubierto tus excusas?, ¿qué te hace falta para conseguir tus sueños?

Maru Canales

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