La tiranía del reloj, la filosofía “slow”

25,abril 2007

Como dijo Paul Valery, “el futuro ya no es lo que era”… Estamos tan ocupados en ganar dinero para asegurarnos un futuro cada vez más incierto, que nos estamos olvidando de disfrutar de lo cotidiano. La tendencia actual a que todo funcione 24 horas al día y 365 días al año, no nos permite un respiro.

take_back_your_time.gifHay momentos en los que necesitamos parar, tenemos la sensación de que hemos perdido las riendas de nuestra vida, nos angustia no contar con tiempo suficiente para cumplir con nuestras obligaciones diarias y posponemos las experiencias gratificantes al futuro, que finalmente casi nunca llega. ¡Sentimos que estamos sobreviviendo y queremos empezar de nuevo a disfrutar de la vida! 

Así nace la filosofía slow, proponiendo aparcar la prisa y disfrutar de cada minuto, centrándonos en vivir el presente. La filosofía slow se basa en el equilibrio, en “dedicar a las cosas el tiempo que merecen”.

El origen de esta filosofía es muy curioso, nació como reacción a la apertura del primer McDonald’s en Roma y se dio a conocer como el movimiento “Slow Food”. Actualmente, el libro “Elogio a la lentitud” del periodista Carl Honoré es considerado el manual de iniciación para cualquiera que esté interesado en esta forma de vida, en él se describen los beneficios físicos y psíquicos que puede aportar esta filosofía de dar a cada cosa su tiempo.

El movimiento slow reivindica una nueva escala de valores, aplicables a casi todas las áreas de nuestra vida, por ejemplo al trabajo: “trabajar para vivir y no al contrario”. No tiene porque significar menor productividad sino un trabajo de mayor calidad, más atento a los detalles y desarrollado en un ambiente más flexible y estimulante. De este modo se consigue mayor eficacia e implicación de los trabajadores, que además al terminar la jornada se encuentran en mejor disposición de disfrutar de la vida. Según un estudio encargado por Hewlett Packard, nuestra conexión permanente al móvil y al ordenador reduce nuestro coeficiente intelectual en un diez por ciento.

En resumen, la “filosofía slow” o “filosofía de la desaceleración” quiere luchar contra la tiranía del reloj, no en vano su principal propuesta en la actualidad es la de conseguir que el 24 de octubre sea nombrado Día Oficial Sin Relojes

“Pues todo empezó a ir mal cuando instalaron relojes en las plazas de los pueblos. Se impusieron leyes para estructurar los horarios. El tiempo empezó a medirnos a nosotros. Luego la tecnología empeoró el asunto, hasta llegar a una sociedad de gente que se enoja cuando las cosas no van a la velocidad del ratón”

Carl Honoré

Curiosa coincidencia entre la filosofía slow y la filosofía feng shui, a la que tampoco le gustan los relojes. En la cultura china, el reloj es considerado como el símbolo que representa la antitesis de la longevidad. Por ejemplo, no son recomendables en lugares donde nos visitan clientes porque les recordamos “la cantidad de cosas que tienen que hacer y el poco tiempo del que disponen”

“Saber vivir sin prisa es una manera de ser rico”

Bonnie Friedman

Maru Canales

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