Mi ego y yo

14,septiembre 2008

“Podemos seguir viviendo al nivel del ego tanto tiempo como queramos. No es que esté “mal”; es insatisfactorio, simplemente.”

Annie Marquier

”desarrollo personal”
 
Cada día experimento con más certeza que la armonía y el equilibrio son claves en el hallazgo de nuevos caminos. De ahí, surge la idea de no tratar de aniquilar al ego, creo que es más interesante hacernos amigos, equilibrando su fuerza y potencial, para que actúe como una ayuda cuando es necesario y permitirle un merecido descanso cuando no necesito sus servicios. 

Pero el ego no quiere perder su espacio ni su poder, desconfía de mis intenciones. Entonces se vuelve juguetón y va intentando nuevos caminos para despistarme. Me gustaría que compartamos estas experiencias para ayudarnos mutuamente, os cuento como voy pillando yo a mi ego en sus transformaciones:

  • El ego camaleón,

En un principio empiezo a observar el funcionamiento de mi propio ego, cuales son sus áreas de acción preferidas. Pero el ego es pudoroso y al sentirse observado, se esconde. En realidad cambia de campo de acción, surge su gran capacidad de adaptación a nuevas circunstancias y se especializa en un área nueva.

Por ejemplo, si mi energía (o inteligencia) predominante es la intelectual, será fácil encontrarme allí con mi ego. Al sentirse observado se irá a otra energía, por ejemplo, a la emocional. Y así continuamente, de energía en energía, hasta ir volviéndose más sutil cada día.

  • El ego espiritual,

Creemos que al ego le gusta la confrontación y es cierto, pero también sabe disimularlo. “Si no puedes con el enemigo, únete a él”, esta parece ser la máxima del ego acorralado. Al sentirse observado en todos mis campos de actuación (o energías), decide unirse a mi en el camino del autoconocimiento.

Una forma de encontrarle: “todo lo que necesita una explicación viene del ego…”

  • El orgullo místico,

En este momento ya reconozco el ego de los demás con una claridad pasmosa, sin embargo, el mío se ha vuelto de una sutileza increíble. Por eso, me lo creo y me intento hacer la salvadora de todos los que me rodean, yo ya lo tengo controlado… 

Además empiezo a perdonar a los demás, pobrecitos no conocen a su ego tanto como yo al mío, entonces me pregunto: ¿perdonar no llevará implicita una manera de juzgar?.

“Nunca serás nada de lo que hagas por maravilloso que sea, simplemente serás tú haciendo algo, manifestando fuera lo que eres. El autoconocimiento me hace más libre, pero no más yo, no puedo ser más porque ya lo soy todo.”

Vanesa Saavedra, “Orgullo místico”

Una forma de encontrarlo es cuando empiezas a notar que la gente a tu alrededor empieza a posicionarte en los primeros puestos del autoconocimiento (por ser suave, otras veces lo crees directamente). Pero algo te recuerda que si ellos están contigo es porque son iguales a ti… 

  • El ego espejo,

Estamos llegando a niveles profesionales, el ego parece estar totalmente controlado, ya no lo encuentras en ti. En realidad hemos acorralado tanto al ego que ha decidido manifestarse a través de aquellos con quien nos relacionamos.

Me llama poderosamente la atención mi nueva capacidad para atraer ciertos egos ajenos, en áreas que creía superadas o que no tienen nada que ver conmigo… Ante la insistencia y, conocido el orgullo místico, pongo en práctica la teoría de los espejos y ahí está, mi ego de nuevo.

“Lo que más nos irrita de los demás es aquello que puede conducirnos a un mejor entendimiento de nosotros mismos”

C Jung

De momento, no subestimo en absoluto la capacidad de mi ego (tampoco la de mi alma…) , estas son las claves que personalmente he ido encontrando y os puedo contar.  Os invito a que me conteis las vuestras.

Maru Canales

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