Divorcio e hijos

6,septiembre 2009

“Hay miles de estudios que demuestran que

la atmósfera de infelicidad dentro de la familia

 es más nociva para los niños que una ruptura franca,

que les enseña, por lo menos,

que el hombre es capaz de poner fin  a una situación intolerable

por medio de una decisión valiente”

El Arte de Amar, Erich Fromm

Divorcio- hijos

– Estoy realmente preocupada por ti, ¿estás segura que la única solución es el divorcio?

– Se trata de una decisión muy meditada. Las estadisticas dicen que tardamos una media de siete años en divorciarnos, desde que lo empezamos a pensar hasta que lo ejecutamos. Te aseguro que yo estoy por encima de la media.

– Bueno, pero es una decisión muy importante, se trata de romper una familia…

– Perdona, no te entiendo.

– Dejareis de vivir juntos, los niños tendrán que compartir diferentes casas…

– Si pensara que la familia es compartir un espacio físico, estaría de acuerdo contigo. Pero, creo que la familia trata de muchas otras cuestiones, mucho más importantes y profundas que compartir casa. Por ejemplo, el ambiente que se respira en el hogar. Por otro lado, vivimos en un cambio constante, creo que el gran reto de los padres en la actualidad es enseñar a nuestros hijos a enfrentarse a dichos cambios. Los modelos de una vida una empresa o una vida una pareja no parece que sean probables en su experiencia. 

– Pero tus hijos son tan pequeños…

– Hace algún tiempo pensaba que no debería divorciarme hasta que mis hijos fueran mayores. Entonces me dí cuenta que mi manera de actuar en la vida, mi ejemplo, era mi verdadera enseñanaza. Aprendemos a amar en casa, lo que me enfrentaba a mi responsabilidad, tenía que dicidir que quería trasmitirles. Y, ví las siguientes opciones:

  • Cuando tomes una decisión en la vida, aguanta hasta el final. Aunque un día descubras que fue equivocada o simplemente llegue el día en que deje de ser adecuada para ti. La vida no permite un margen de error.
  • Cuando nos equivocamos o simplemente las situaciones dejan de ser las adecuadas, siempre podemos cambiar. Cuando nuestro matrimonio deja de funcionar hay solución, solo depende de nosotros llevarla a cabo. 

– Nunca lo había visto así… Me estoy dando cuenta que incluso los hijos pueden ser una gran excusa para no tomar las riendas de nuestra vida, en lo referente a los problemas de pareja…

Maru Canales

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En amor ar se

16,agosto 2009

enamorados

– ¿Recuerdas lo que hacias casi todas las noches cuando eras pequeña, bueno, hasta que te caías de sueño?

– Leía bajo las mantas con una linterna.

– ¿Por qué no encendías la lámpara de tu habitación?

– Para que pensarás que dormía, cuando en realidad leía a escondidas…

– ¿Nunca te preguntaste si tu linterna era mágica?

– No, ¿por qué debería habérmelo preguntado?

– ¿Se apagó una sola vez durante todos esos años?

– No – contestó Julia confusa.

– Y, sin embargo, nunca le cambiaste las pilas… Julia mía, ¿qué sabes del amor tú que sólo has amado siempre a quienes te devolvían una imagen hermosa de ti misma?

[…] ¿Serias capaz durante siete años de entregarte a alguien sin reservas, de darlo todo, sin límites, sin dudas ni temores, sabiendo que esa persona a la que quieres más que a nada en el mundo olvidará casi todo lo que habréis vivido juntos? ¿Aceptarías que tus atenciones, tus gestos de amor se borraran de su memoria y la naturaleza llenara un día esa amnesia con reproches y anhelos no cumplidos? 

“Las cosas que no nos dijimos”

Marc Levy

Este párrafo pertenece a la novela que acabo de leer. Entre sus líneas se descubren reflexiones interesantes sobre las relaciones, entre un padre y una hija, entre parejas que fueron y otras que se quedaron en proyecto… Como decía Fromm aprendemos a amar en casa y la relación “con” y “entre” nuestros padres es el primer ejemplo que conocemos y, probablemente sobre el que construiremos nuestro modelo (al menos hasta que nos demos cuenta y nos atrevamos a reinventarnos como amantes). 

En general, los padres proyectan una imagen hermosa de sus hijos, lo que nos facilita el proceso de enamorarnos en el futuro. Y, nuestra cultura nos ha enseñado que enamorarse es importante, me pregunto: ¿de quien nos enamoramos, de nosotros mismos (a través de la imagen que nos proyectan) o del otro…?, ¿es suficiente enamorarse…?

Hay un dato muy curioso, dejamos de estar enamorados por las mismas razones que nos enamoramos. Un día valoramos lo sociable que es nuestra pareja, es muy divertido. Con el tiempo nos horroriza, parece que los de “fuera” le importan más que los de “dentro”. Un día valoramos su romanticismo, el mismo que años más tarde nos agobia, es un pesado, siempre está encima mío, controlando lo que hago… Esto me sugiere que nos enamoramos de quien proyecta como anhelamos ser, nos des-enamoramos cuando no lo conseguimos. Quizá no es que el otro cambie, sino que uno mismo no lo ha hecho, no he cambiado = no he progresado. Y, me molesta que la actitud de mi pareja me lo recuerde constantemente… (como cuando practicando Feng Shui represento mis aspiraciones, reflejo en el entorno mis anhelos y cuando no hago nada para conseguirlos mi casa me molesta, me incomoda…).

Como se comenta en la novela, los expertos dicen que el periodo de enamoramiento dura aproximadamente siete años. Se me ocurre que quizá se deba a que enamorarse no es más que un primer paso para amarse, a través del espejo del otro. Algo así como un entrenamiento para llegar al objetivo de amar al otro y sentir el amor, lo que somos.

¿Qué es el amor…, un pensamiento, un sentimiento, una sensación, un gesto, una palabra, estar enamorado, perdonar, comprender, mimar, cuidar, proteger…? ¿He amado alguna vez a alguien que no proyectará una imagen hermosa de mi? ¿He amado alguna vez sin esperar nada a cambio…?

Maru Canales

Autora del libro “Feng Shui en la vida”

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Tomando café…

2,agosto 2009

“Ama al prójimo,

como a ti mismo”

Jesús de Nazaret

 cafe

Siempre había valorado levantarse por la mañana tras el olor del café recién hecho. En realidad, lo que más la gustaba es que alguien se hubiera ocupado de hacer el café. O mejor dicho, no tener que esperar a que este se hiciera y, así poder disfrutar enseguida del primer placer  del día.

Hoy nadie hizo café para ella. Sintió una terrible desgana ante la evidencia de tener que  preparárselo. Estaba saliendo de la cocina cuando un pensamiento  la hizo volver.  ¿Te vas a privar a ti misma del placer de una taza de café porque lo tengas que hacer tú? ¿Cuántos cafés has preparado para otros sin sentir esta desgana?

Ya con su taza de café en la mano, disfrutando su olor,  su gusto, su calor… quiso descubrir por qué sentía esa desgana a hacer cosas para ella misma. ¿Cómo era posible que no la sintiese cuando lo hacía para alguien? Era madre, esposa y profesional, estaba muy acostumbrada a hacer cosas para otros, pero no para ella. ¿Por qué?

Es cierto que  cuando los demás la  agradecen lo que hace se siente bien,  le gusta ser reconocida. Cuando no es así, se enfada,  se siente una víctima de la situación. Entonces, ¿lo que busco en realidad es la aprobación de los demás? Esto la sonó a algo que había leído hace unos días, como de niños aprendemos el papel del complaciente, si hago las cosas bien me quieren… , si demuestro mi capacidad de sacrificio me convertiré en una buena madre, esposa y profesional.  Y, oyó el eco de su madre en la cabeza, ¡yo que siempre me sacrifiqué por vosotros…!

Sorbo a sorbo, aquel café siguió inspirándola en el análisis de su actitud. Cuando era pequeña buscaba un beso, una caricia, un abrazo… Sin embargo,  aprendió a contentarse con un ¡qué buena eres, qué bien lo haces! Ella hubiera cambiado un buen café por un beso cariñoso, su plato preferido por un abrazo… ¿Mis hijos, mi marido, mis amigos, mis clientes… se sentirán igual?, ¿quizá me he centrado en el  “buen hacer” para escudarme y no tener que demostrar mis sentimientos?

¡Qué sutiles podemos llegar a ser!, una sonrisa triste invadió su cara. Me creía “Doña Sacrificada” y resulta que soy “Doña Exigencias”, culpando a los demás de mis carencias emocionales, obligándoles a un reconocimiento por mi obsesión de hacer, por mi obsesión de dar, eso si, a cambio de un reconocimiento. ¡Si ni yo misma valoro hacer café para mí, ¿por qué lo han de valorar los demás, por qué les exigo que lo hagan…? !

Maru Canales

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Vuelve San Valentin

11,febrero 2009

corazón

“¿La gran aventura emocional

o,  la búsqueda de la pareja perfecta?”

Nasrudín conversaba con sus amigos en la casa de té y les contaba como había emprendido un largo viaje para encontrar a la mujer perfecta con quién casarse.

– Viajé a Bagdad, después de un tiempo encontré a una mujer formidable, atenta, inteligente, culta de una gran personalidad.
– ¿Por qué no te casaste con ella?
– No era completa, respondió Nasrudín. Después fui a El Cairo, allí conocí a otra mujer ciertamente fabulosa, era hermosa, sensible, delicada, cariñosa.
– ¿Por qué no te casaste con ella?, le volvieron a preguntar los amigos.
– Tampoco era completa, respondió nuevamente Nasrudín. Entonces me fui a Samarcanda allí por fin encontré a las mujer de mis sueños, era ingeniosa y creativa, hermosa e inteligente, sensible, culta, delicada y espiritual.
– ¿Por qué no te casaste con ella?, insistieron sus amigos.
– Por que ella, también buscaba a un hombre perfecto.

Reconozco que la magia de San Valentin es de mis preferidas, junto a la de los Reyes Magos, por eso todos los años aprovecho para enviarle una carta. Aviso, en mi experiencia San Valentín se toma muy en serio su trabajo, en nosotros está aprender de los retos que nos propone o, seguir esperando a la pareja perfecta…

Maru Canales

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Feng Shui, día a día

22,enero 2009

te deseo

La técnica de Feng Shui es una invitación a conocernos un poco mejor a nosotros mismos. Descubriendo nuestros anhelos, en las diferentes áreas de la vida (amor, amistades, trabajo, dinero…) podemos asegurarnos que el entorno nos apoya en su consecución, día a día. Me gusta como lo explica esta poesía:

Te deseo primero que ames,
y que amando, también seas amado.
Y que, de no ser así, seas breve en olvidar
y que después de olvidar, no guardes rencores.
Deseo, pues, que no sea así, pero que sí es,
sepas ser sin desesperar.

Te deseo también que tengas amigos,
y que, incluso malos e inconsecuentes
sean valientes y fieles, y que por lo menos
haya uno en quien confiar sin dudar.

Y porque la vida es así,
te deseo también que tengas enemigos.
Ni muchos ni pocos, en la medida exacta,
para que, algunas veces, te cuestiones
tus propias certezas. Y que entre ellos,
haya por lo menos uno que sea justo,
para que no te sientas demasiado seguro.

Te deseo además que seas útil,
más no insustituible.
Y que en los momentos malos,
cuando no quede más nada,
esa utilidad sea suficiente
para mantenerte en pie.

Igualmente, te deseo que seas tolerante,
no con los que se equivocan poco,
porque eso es fácil, sino con los que
se equivocan mucho e irremediablemente,
y que haciendo buen uso de esa tolerancia,
sirvas de ejemplo a otros.

Te deseo que siendo joven no
madures demasiado de prisa,
y que ya maduro, no insistas en rejuvenecer,
y que siendo viejo no te dediques al desespero.

Porque cada edad tiene su placer
y su dolor y es necesario dejar
que fluyan entre nosotros.

Te deseo de paso que seas triste.
No todo el año, sino apenas un día.
Pero que en ese día descubras
que la risa diaria es buena, que la risa
habitual es sosa y la risa constante es malsana.

Te deseo que descubras,
con urgencia máxima, por encima
y a pesar de todo, que existen,
y que te rodean, seres oprimidos,
tratados con injusticia y personas infelices.

Te deseo que acaricies un perro,
alimentes a un pájaro y oigas a un jilguero
erguir triunfante su canto matinal,
porque de esta manera,
sentirás bien por nada.

Deseo también que plantes una semilla,
por más minúscula que sea, y la
acompañes en su crecimiento,
para que descubras de cuantas vidas
está hecho un árbol.

Te deseo, además, que tengas dinero,
porque es necesario ser práctico,
Y que por lo menos una vez
por año pongas algo de ese dinero frente a ti y digas:

“Esto es mío”.
Sólo para que quede claro
quién es el dueño de quién.

Te deseo también que ninguno
de tus defectos muera, pero que si
muere alguno, puedas llorar
sin lamentarte y sufrir sin sentirte culpable.

Te deseo por fin que, siendo hombre,
tengas una buena mujer, y que siendo
mujer, tengas un buen hombre,
mañana y al día siguiente, y que cuando
estén exhaustos y sonrientes,
hablen sobre amor para recomenzar.

Si todas estas cosas llegaran a pasar,
no tengo más nada que desearte.

Victor Hugo

Maru Canales

Autora del libro: “Feng Shui en la empresa”

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Papelera de chantaje emocional

28,junio 2008

”feng shui”
Supongo que no es necesario recurrir a las estadísticas para que aceptemos que en el terreno emocional aún estamos en pañales y, que esta es una de las principales causas de nuestro descontento y frustración. Somos adictos a las emociones lo que nos hace depender de ellas tanto en positivo como en negativo, nos apegamos a cualquier emoción.

Las buenas noticias son que aún tenemos mucho que aprender en este terreno y se me ha ocurrido empezar por identificar la manipulación emocional a la que estamos sometidos y a la que sometemos nosotros. Se trata del llamado chantaje emocional escondido en  frases muy utilizadas cargadas de ansiedad, dependencia y manipulación emocional.

 Utiliza todo el estiércol de la vida para abonar las flores

Esta es la frase zen que me ha tocado hoy y se me ha ocurrido crear un  espacio en el que podamos desprendernos de las frases de chantaje emocional que cada uno reconocemos y, además con vuestras aportaciones nos ayudaremos a conocer otros modelos. Todo un intercambio de conocimiento para evitar caer de nuevo es esta manipulación que aparece cuando creemos que el otro, los otros, son responsables de nuestra felicidad y así nos vemos obligados, unos y otros, a suplir las carencias ajenas.

En el trasfondo se encuentra un desorden en la responsabilidad, ya conocemos como funcionan los sentimientos: no podemos obligar a nadie, ni a nosotros mismos, a sentir de una determinada manera, pero si somos responsables de nuestra conducta, de lo que hacemos y decimos con nuestros sentimientos.

Aunque solo sean palabras, sabemos que estas nos afectan, propongo tirarlas a la papelera:

  • Típica de los hijos,

“Me castigas por que no me quieres”

  • De los padres,

“Cría cuervos y te sacaran los ojos…”

  • De los jefes, profesores, amigos…

“Me has decepcionado, no me esperaba esto de ti…”

  • En la pareja

“Te quiero tanto que no sé que haría sin ti…”

Los más atrevidos/as lo contestan: “me moriría” sin ti…

Maru Canales

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Más allá de Descartes…

7,mayo 2008

 “Siento, luego existo”

 

 

Bum-bum, bum-bum, bum-bum, bum-bum, bum-bum

El amor es el motor de la vida, su ritmo es la melodía de cada corazón, de 60 a 100 impulsos de amor por minuto, en unos 7.000 millones de corazones humanos latiendo al unísono en el Planeta

Feng Shui y amor

Entre padres e hijos

Maru Canales

Feng Shui