Cuando ronda la muerte…

21,noviembre 2009

“La muerte es el principal agente de cambio de la vida,

retira lo viejo para dejar sitio a lo nuevo.

Si vives cada día como si fuera el último,

algún día tendrás razón”

Steve Jobs

Cuando era pequeña iba a un colegio de monjas, en él había un convento. Cada vez que una de ellas moría, todas las niñas íbamos en procesión a despedirla. Recuerdo que colocaban el féretro en el centro de una gran sala, las vestían con un hábito blanco. En más de una ocasión repetí  visita, me llamaban muchísimo la atención sus caras relajadas, su piel de cera, la sensación de sus cuerpos vacíos, muertos… ¿Dónde estaban ellas?

Más adelante viví la muerte de mis dos abuelos.  Últimamente me he acordado mucho de la de mi abuelo Paulino. Pasó dos años en casa enfermo, tenía cáncer, esperando la muerte. Todas las tardes, después del colegio le visitaba. El me esperaba con mis dulces favoritos. Siempre tenía visita, su tertulia de amigos se había trasladado al salón de su casa. Yo, me sentaba en alguna esquina del salón y simplemente le observaba. Sabía que se iba a morir, aunque mis padres me lo negasen. Hoy, después de casi treinta años, descubro que era aquello que me llamaba la atención y observaba en él, vivía el momento presente, disfrutaba de los pequeños grandes placeres de la vida. Me doy cuenta que fue mi gran aprendizaje para vivir mi circunstancia actual.

Incluso en mi época adolescente volví a tener la oportunidad de convivir de nuevo y muy de cerca con una enferma terminal, una de mis tías en Madrid tenía una enfermedad degenerativa. Allí estaba yo, todos los domingos puntual a mi cita. Me fascinaba su actitud, la interesaba mi vida universitaria, mis líos de adolescentes… la economía, la política, la actualidad. Era una gran lectora y una gran conversadora, sus recomendaciones literarias eran fabulosas. Pero, se iba a morir, ¿era consciente?

Toda esta admiración hacía la muerte se acabo para mí de un plumazo, el día que fui madre.  Empecé a sentir un miedo atroz a morir, a dejar a mis hijos solos… Y, de alguna manera morí. Me alimentaba de mi papel de madre, al resto morí, me dormí. Deje de hacer todo aquello que me gustaba pero podía tener un riesgo…  Todo aquello que pudiera sonar a cambio me producía un enorme rechazo. Estaba más muerta que mi abuelo o mi tía esperando la muerte física y cercana. Había momentos fugaces en los que me daba cuenta, pero mi mente me ayudaba a esquivarlos. Hasta que un día, llegó el despertador en forma de coxis roto, se había acabado el recreo, vuelta a la vida, comienza el despertar…

Ahora, haberme acercado a la posibilidad de mi muerte física me ayuda a aceptar mi muerte a cada instante. Lo que curiosamente me lleva a aprender a sentir la vida. Así, se convierte en una experiencia de gran intensidad, me ayuda a descubrir como quiero vivirla, lo que de verdad me importa. Ya no me preocupa morir y dejar a mis hijos, me ocupa trasmitirles lo que he descubierto, seguir aprendiendo con ellos. Y, se me ocurre que éste sea el secreto de la vida, aprender. ¿En qué cuerpo?: es lo de menos…, ¿en cuanto tiempo?: no importa, el tiempo no existe.

Maru Canales

Aprendiz

Artículos relacionados:

feng shui


Ticket espiritual…

23,octubre 2009

“Las decisiones de Dios son misteriosas,

pero siempre a nuestro favor”

Paolo Coelho

Tickets
 

Actualmente somos muchos los que nos hemos involucrado en el camino espiritual. No sé sabe muy bien cuáles son las razones que hacen que unos empiecen a recorrer este camino y otros no, se trata de una decisión personal, que se toma en nuestra profundidad. Normalmente viene acompañada de algún suceso trágico para nosotros, de insatisfacción generalizada y cada vez más de una simple y gran inquietud.

En cualquier caso el camino ofrece en un principio grandes liberaciones, grandes expectativas. Solemos notar una gran liberación a la vez que empezamos a ampliar nuestra perspectiva, lo que sin duda conlleva inmediatamente una mejora en el bienestar personal. Pero este es un camino que no acaba nunca y, aunque ofrece grandes mejoras, siempre es a través de grandes aceptaciones, que hay que atreverse a mirar y traspasar.

En mi caso personal, tenía la sensación de que esta inquietud de alguna manera había nacido conmigo, siempre tuve una gran curiosidad por entender la vida. Y, si me fijo, veo que en la actualidad el camino espiritual está inmerso en todos los ámbitos, personal y profesional… Sin embargo, me quedó atónita ante los acontecimientos de los últimos días y, me descubro intentando trampear al destino, a la realidad.

Hace seis meses me cambié de casa. Os podéis imaginar la dificultad que podía suponer para mí elegir una casa sabiendo Feng Shui, la casa perfecta no existe… Decidí utilizar mi intuición y aceptar el mensaje, el reto que la vida me ofreciese. La encontré y, efectivamente no sé si la hubiese aceptado sin esta actitud. Pero, otro día hablaremos de mi casa. Hoy solo os quiero comentar un detalle que está directamente relacionado con mi situación actual.

Al llegar a decorar mi habitación me doy cuenta de los retos que me plantea, en una pared el armario empotrado, en otra una ventana. Me quedan dos paredes para colocar la cama. La natural en la que se han dejado enchufes e interruptores de luz, mi dirección de “pérdida” y, los pies de la cama mirando a la puerta. La otra opción, una buena dirección para mí, pero sin lógica en la decoración. Yo, que a veces me paso no sé si de atrevida o de lista, decido dormir en mi dirección de “pérdida” y, me convenzo de que estoy haciendo una prueba, hay que investigar lo que se dice y se escribe… Pues se acabó la investigación, resultado tumor cancerígeno. Por supuesto, he cambiado la posición de mi cama y, curiosamente, la habitación ha quedado más acogedora, ahora no puedo poner mesitas de noche a los lados de la cama (lo cierto es que nunca las usé) pero me ha quedado un rincón libre bastante amplio que he decorado como a mí me gusta, por fin tengo mi rincón de meditación en mi propia casa, algo que siempre quise.

Lo reconozco, ¡como a mí que soy maestra de Feng Shui me va a afectar una orientación!. No, no se trata de que te afecte o no, se trata de un aviso, de un mensaje que no quisiste escuchar. Lo mismo que hice con las consecuencias físicas evidentes que me estaban sucediendo… todas mis amigas diciéndome, yo iría al médico. Pues yo no, porque no estoy enferma, todo forma parte de mi proceso… (yo cuando me pongo soy muy, pero que muy inconsciente).

Como estos, hubo muchos otros mensajes que no escuché, hoy los veo. Una de las grandes características de mi programa es “ocultar”. Aunque funciona en cualquier ámbito, en ese momento lo empezaba a descubrir, ahora veo que era otro mensaje. En este fue claro, si no vas al médico y no te dicen que tienes cáncer, no lo tienes… Es más, fui un par de veces a urgencias y no me vieron nada, por supuesto se lo hice saber a todas mis amigas.

Creí que tenía acumulación de tickets espirituales, como esos que te dan en el súper y vas canjeando por regalos. Estoy estudiando en la Escuela de Desarrollo Transpersonal, en donde nos dedicamos a autodescubrirnos a nosotros mismos como paso previo para guiar a otros en sus procesos, mis resistencias tampoco las vi. Entonces, mi casa me avisa, ya sabe la vida que es una buena manera, me dedico a ello, ni lo huelo. Los últimos libros que he leído, por ejemplo El Silencio, empiezo a leerlo, una chica que medita y tiene cáncer, antes de acabarlo se lo dejo a una amiga, creo que lo necesita más que yo… (mi amiga no tiene cáncer, yo si).

Pero hay más, el médico me habla de su diagnóstico y solo me faltó sacar la cartera y buscar uno de esos tickets… Este no sabe lo que dice, yo, yo que medito, me busco… (jajaja y no me encuentro…). Me receta mil pruebas para la semana siguiente y, yo sigo pensando en mis tickets, va a alucinar cuando vea que no hay nada, comienza mi carrera por todas las técnicas que conozco que me puedan liberar de esta situación…

Llegan los resultados, empiezo a leer el informe y es tal el bofetón que no puedo acabarlo. Maru, no nos queda otra que aceptar. No hay tickets de cambio, pero hay un conocimiento y una experiencia que poner en práctica y que me guiará. Mi cuerpo está hablando, me callo y empiezo a escuchar. Y, de repente sucede, es mucho lo que teníamos que hablar… Gracias a la vida que me da tantas oportunidades y avisos. Ahora veo el camino, he de cambiar el rumbo de mi fuerza (lo burra que puedo ser) y de mi energía hacía donde se ve y se escucha, donde se crece y se sana.

Paradojas de la vida, el camino espiritual es mucho más que un simple ticket, es el viaje completo al despertar.

Maru Canales

Artículos relacionados:

feng shui


A mi niña…

17,octubre 2009

Maru peque
Hace unas semanas, perdida en un aeropuerto me compré la novela titulada El Silencio, me sonaba porque Pilar la había recomendado en su blog. El argumento me enganchó desde la primera página. Los protagonistas, una mujer dormida enferma con un cáncer terminal y un amigo que la habla intentando sanarla. Ella es profesora de meditación, de origen oriental, vino a España tras una larga estancia en un Monasterio Zen. Quería aprender el poder del ahora, vivir en el momento presente.

La semana pasada tumbada enfrente de  mi ginecóloga empiezo a notar como el rostro la va cambiando, su preocupación y nervisiosismo van en ascenso, al tiempo que me concentro en mi respiración e intento calmarme. Siento una gran paz, me encuentro bien y ella me habla de cáncer… Me sorprendo, mi primer pensamiento es que eso es imposible, yo medito… Entonces vuelvo a respirar y recuerdo a la protagonista y su risa al oir su noticia, esto si que es “aquí y ahora”.

Salgo de la consulta atónita, llena de papeles para pedir pruebas y más pruebas y nuevas citas. En la cola, empiezo a procesar todo lo que me han dicho en la consulta, no contengo mi llanto. Mis vecinas de espera se dan cuenta y acuden inmediatamente en mi auxilio con todo tipo de pañuelos. Pero para entonces, yo ya he determinado que quiero vivir cada momento que este proceso me ofrezca. Sigo llorando, sintiendo como cada una de mis lágrimas ruedan por mi rostro, empiezo a sentir como me liberan de una tristeza profunda, serena, mía. Así, surge una gran pregunta ¿para qué vivo este proceso, qué me está queriendo enseñar mi cuerpo? De momento, me contesto ¡Atención, atención, atención!

A día de hoy he encontrado a mi niña interior, está triste, dolorida, enfadada… sólo quiero estar contigo y decirte que no puedo vivir sin ti…

Lo siento, perdóname, te amo, gracias

 Maru Canales

Artículos relacionados:

 

feng shui


Feng Shui en “mi” empresa

19,septiembre 2009

Hace unos meses os comentaba como había nacido mi nuevo proyecto “Espacio OCTO”, hoy me gustaría presentaros el resultado tras la aplicación de la técnica de Feng Shui.

Espacio OCTO

Este es el logo y la estrategía de la empresa: crear escenarios para el bienestar. A lo largo de mi experiencia, personal y profesional acompañando a otros, he descubierto la importancia del escenario en la vida.

Al igual que cuando contemplamos una obra de arte hay aspectos tangibles (el lienzo, las medidas, los colores…) existen también aspectos intangibles que son los que realmente aportan el valor a la obra. Pero ambos son imprescindibles.

En nuestros espacios sucede lo mismo. Los aspectos tangibles hacen referncia a la localización, el estilo, la disposición o la distribución… Sin embargo, los aspectos intangibles se refieren al ambiente que podemos evocar en ellos.

Así, ha surgido el Espacio OCTO, con la finalidad de hacer posible escenarios que nos motiven al proceso de “darnos cuenta”. Es la adquisición de mayores niveles de conciencia la mejor inversión que podemos hacer para conseguir un mayor nivel de bienestar personal.

  

Bienvenida al Espacio OCTO

Bienvenida Espacio OCTO

En este rincón nos da la bienvenida un pequeño jardín de piedra que nos sugiere las dos fuerzas fundamentales del Universo. La base de pequeñas piedras simboliza el agua en este tipo de jardines, al fondo surge una piedra montaña (conocida en oriente como “Suiseki”).

El agua representa las características del yin (vacía, líquida, húmeda, fría, misteriosa, sensitiva, receptiva…). La piedra montaña representa las características del yang (dura, sólida, resistente, seca, caliente, poderosa, penetrante…). La dualidad, nuestro principal instrumento de trabajo en la tierra:

“Sólo hay un bien: el conocimiento. Sólo hay un mal: la ignorancia.” Sócrates

  

El jardín del Espacio OCTO

Exterior Espacio OCTO

El jardín constituye las vistas de todo el Espacio, siendo una exstensión que amplia el interior, en donde también hemos creado rincones de encuentro y trabajo. Ya sabemos que la belleza influye en nuestras relaciones, las personas con un alcance estético amplio tienen una mayor capacidad para entender a los demás, tienden más a la empatía. Objetivos prioritarios para todos los que trabajamos en OCTO.

Para aquellos que os gusta la aplicación de la técnica, el edificio que se ve al fondo está situado al Noreste, donde se representan los Nuevos Proyectos, ¡¡vaya representación!!

 

El porche del Espacio OCTO

Porche Espacio OCTO

Hay retos a los que no me resisto, averiguar probando una receta de un plato que me ha gustado en un restaurante, conseguir que una planta no autóctona florezca (como estas hortensias en Madrid típicas en mi tierruca) y conseguir todos los rincones preferidos posibles en un mismo lugar (este es mágico, ¿os imaginais una sesión de coaching aquí…?).

 

Detalle de la Entrada

Marina Entrada

Me gusta el mar como metáfora de la vida… cuando permanecemos en la orilla las olas nos perturban… cuando nos adentramos alcanzamos la paz… Como las circunstancias de la vida, cuando permanecemos en la orilla nos preocupan, cuando profundizamos, nos ocupan y podemos resolverlas… Este es el mensaje que esta marina de Carmen Diez se encarga de anunciar a todos los que llegan a Espacio OCTO.

Para aquellos que os gustan los detalles técnicos de Feng Shui, he pintado un gran marco rojo en la pared, para incluir el elemento fuego. Se trata de la orientación Sur, propia del elemento fuego pero para ensalzar la energía de las estrellas voladoras necesitaba agua. Agua y fuego es una combinación que me fascina, el fuego calienta el agua transformándola en vapor, una energía capaz de crear movimiento. Veréis otras marinas de la misma colección con marcos en la pared de otros colores, es un truco que me gusta aplicar para ensalzar o incorporar elementos.

 

Sala de Juntas

Sala de Juntas
La pared principal de la Sala de Reuniones (pintada de negro) se ve desde muchos de los ángulos del Espacio. Por su orientación, en ella se representa nuestro compromiso con los clientes, hemos elegido una frase de William Shakespeare para que el mensaje sea claro y directo, además engloba a la perfección nuestro compromiso:

“Sabemos lo que somos pero no lo que podemos llegar a ser…”

En este lugar es donde nos reunimos para decidir nuestras acciones, empleados y colaboradores creemos que todo es posible y, otra marina de Carmen Diez nos lo recuerda:

Nuestros límites son como la línea del horizonte en el mar, cada vez que intentamos acercarnos a ella… se aleja. ¡¡Cada vez que superamos un límite, surgen nuevos retos que alcanzar!!

También es el lugar en el que viven los peces de OCTO, nuestro estado de animo es importante, nuestro acuario nos ayuda:

“La visión de la naturaleza eleva los niveles de las sensaciones positivas, agrado, calma y mejora el humor; y reduce las emociones negativas tales como miedo, cólera y tristeza.”

En el centro de la mesa un ikebana, otro de mis hobbies. Se trata de una vasija japonesa para las flores, normalmente se coloca una que nos recuerda la atención por los detalles.

 

Salón de Actividades

Salón Espacio OCTO (2)

El Salón de Actividades es un espacio amplio y diáfano, de esta forma podemos adecuarlo a las necesidades del grupo. Unas veces, como escuela se llenará de mesas y sillas, en las conferencias colocamos asientos, en sesiones de meditación futones…

La visión de la naturaleza es la protagonista, acompañada de numerosas orquideas que reflejan la belleza de forma extraordinaria. En las paredes dos objetos decorativos, una escultura y una obra de arte abstracto.

“Contemplando la naturaleza, en tan solo cinco minutos, se producen cambios psicológicos, emocionales y fisiológicos…”

La escultura nos habla del alfa y el omega, del equilibrio y nos recuerda que la belleza puede estar en cualquier variedad de madera… El cuadro “Conciencia Colectiva” de Takeshi Motomiya emana paz.

 

Sala de Relajación

Sala de relajación

Esta Sala, aunque también da al jardín, necesita de privacidad. Por ello, hemos colocado un panel que cubre toda una pared. Las investigaciones clínicas han demostrado que la visión de la naturaleza puede producir una mejora significativa en la presión arterial, en el ritmo y actividad del corazón, la tensión del músculo y la actividad eléctrica del cerebro. Cuestiones muy importantes para emprender un viaje a nuestro interior y autodescubrirnos con la liberalización que ello supone.

Este es otro de los rincones en el que hacemos sesiones de Coaching Aspiracional y Coaching Corporal (autoconocimiento a través del cuerpo).

 

Mi despacho

Despacho Feng Shui

¿Quien dudaría que iba a faltar el mar…?

En el centro de la librería podeis ver mi Lou Pan, mi instrumento de trabajo. Se trata de una brújula especial para la práctica profesional de Feng Shui. Es tan bonita, que aunque la uso a diario, cuando llego al despacho la coloco como una obra de arte… No es la única que tengo.

Lou Pan Maru

Se trata de un Lou Pan antiguo, es la brújula que utilizamos los Maestros de Feng Shui. Me la regalaron Rafa y Maria, la encontraron en un anticuario de Madrid. ¿Cómo pudo llegar hasta aquí…? Esta es una auténtica obra de arte, funciona y está en chino…

 

Espacio OCTO ya ha abierto sus puertas y está a vuestra disposición. Hemos creado un blog en el que iremos informando de todas nuestras actividades, os invito a visitarlo, pulsando aquí

Maru Canales

Autora del libro “Feng Shui en la empresa”

Artículos relacionados:

feng shui


En amor ar se

16,agosto 2009

enamorados

– ¿Recuerdas lo que hacias casi todas las noches cuando eras pequeña, bueno, hasta que te caías de sueño?

– Leía bajo las mantas con una linterna.

– ¿Por qué no encendías la lámpara de tu habitación?

– Para que pensarás que dormía, cuando en realidad leía a escondidas…

– ¿Nunca te preguntaste si tu linterna era mágica?

– No, ¿por qué debería habérmelo preguntado?

– ¿Se apagó una sola vez durante todos esos años?

– No – contestó Julia confusa.

– Y, sin embargo, nunca le cambiaste las pilas… Julia mía, ¿qué sabes del amor tú que sólo has amado siempre a quienes te devolvían una imagen hermosa de ti misma?

[…] ¿Serias capaz durante siete años de entregarte a alguien sin reservas, de darlo todo, sin límites, sin dudas ni temores, sabiendo que esa persona a la que quieres más que a nada en el mundo olvidará casi todo lo que habréis vivido juntos? ¿Aceptarías que tus atenciones, tus gestos de amor se borraran de su memoria y la naturaleza llenara un día esa amnesia con reproches y anhelos no cumplidos? 

“Las cosas que no nos dijimos”

Marc Levy

Este párrafo pertenece a la novela que acabo de leer. Entre sus líneas se descubren reflexiones interesantes sobre las relaciones, entre un padre y una hija, entre parejas que fueron y otras que se quedaron en proyecto… Como decía Fromm aprendemos a amar en casa y la relación “con” y “entre” nuestros padres es el primer ejemplo que conocemos y, probablemente sobre el que construiremos nuestro modelo (al menos hasta que nos demos cuenta y nos atrevamos a reinventarnos como amantes). 

En general, los padres proyectan una imagen hermosa de sus hijos, lo que nos facilita el proceso de enamorarnos en el futuro. Y, nuestra cultura nos ha enseñado que enamorarse es importante, me pregunto: ¿de quien nos enamoramos, de nosotros mismos (a través de la imagen que nos proyectan) o del otro…?, ¿es suficiente enamorarse…?

Hay un dato muy curioso, dejamos de estar enamorados por las mismas razones que nos enamoramos. Un día valoramos lo sociable que es nuestra pareja, es muy divertido. Con el tiempo nos horroriza, parece que los de “fuera” le importan más que los de “dentro”. Un día valoramos su romanticismo, el mismo que años más tarde nos agobia, es un pesado, siempre está encima mío, controlando lo que hago… Esto me sugiere que nos enamoramos de quien proyecta como anhelamos ser, nos des-enamoramos cuando no lo conseguimos. Quizá no es que el otro cambie, sino que uno mismo no lo ha hecho, no he cambiado = no he progresado. Y, me molesta que la actitud de mi pareja me lo recuerde constantemente… (como cuando practicando Feng Shui represento mis aspiraciones, reflejo en el entorno mis anhelos y cuando no hago nada para conseguirlos mi casa me molesta, me incomoda…).

Como se comenta en la novela, los expertos dicen que el periodo de enamoramiento dura aproximadamente siete años. Se me ocurre que quizá se deba a que enamorarse no es más que un primer paso para amarse, a través del espejo del otro. Algo así como un entrenamiento para llegar al objetivo de amar al otro y sentir el amor, lo que somos.

¿Qué es el amor…, un pensamiento, un sentimiento, una sensación, un gesto, una palabra, estar enamorado, perdonar, comprender, mimar, cuidar, proteger…? ¿He amado alguna vez a alguien que no proyectará una imagen hermosa de mi? ¿He amado alguna vez sin esperar nada a cambio…?

Maru Canales

Autora del libro “Feng Shui en la vida”

Artículos relacionados:

feng shui


Tomando café…

2,agosto 2009

“Ama al prójimo,

como a ti mismo”

Jesús de Nazaret

 cafe

Siempre había valorado levantarse por la mañana tras el olor del café recién hecho. En realidad, lo que más la gustaba es que alguien se hubiera ocupado de hacer el café. O mejor dicho, no tener que esperar a que este se hiciera y, así poder disfrutar enseguida del primer placer  del día.

Hoy nadie hizo café para ella. Sintió una terrible desgana ante la evidencia de tener que  preparárselo. Estaba saliendo de la cocina cuando un pensamiento  la hizo volver.  ¿Te vas a privar a ti misma del placer de una taza de café porque lo tengas que hacer tú? ¿Cuántos cafés has preparado para otros sin sentir esta desgana?

Ya con su taza de café en la mano, disfrutando su olor,  su gusto, su calor… quiso descubrir por qué sentía esa desgana a hacer cosas para ella misma. ¿Cómo era posible que no la sintiese cuando lo hacía para alguien? Era madre, esposa y profesional, estaba muy acostumbrada a hacer cosas para otros, pero no para ella. ¿Por qué?

Es cierto que  cuando los demás la  agradecen lo que hace se siente bien,  le gusta ser reconocida. Cuando no es así, se enfada,  se siente una víctima de la situación. Entonces, ¿lo que busco en realidad es la aprobación de los demás? Esto la sonó a algo que había leído hace unos días, como de niños aprendemos el papel del complaciente, si hago las cosas bien me quieren… , si demuestro mi capacidad de sacrificio me convertiré en una buena madre, esposa y profesional.  Y, oyó el eco de su madre en la cabeza, ¡yo que siempre me sacrifiqué por vosotros…!

Sorbo a sorbo, aquel café siguió inspirándola en el análisis de su actitud. Cuando era pequeña buscaba un beso, una caricia, un abrazo… Sin embargo,  aprendió a contentarse con un ¡qué buena eres, qué bien lo haces! Ella hubiera cambiado un buen café por un beso cariñoso, su plato preferido por un abrazo… ¿Mis hijos, mi marido, mis amigos, mis clientes… se sentirán igual?, ¿quizá me he centrado en el  “buen hacer” para escudarme y no tener que demostrar mis sentimientos?

¡Qué sutiles podemos llegar a ser!, una sonrisa triste invadió su cara. Me creía “Doña Sacrificada” y resulta que soy “Doña Exigencias”, culpando a los demás de mis carencias emocionales, obligándoles a un reconocimiento por mi obsesión de hacer, por mi obsesión de dar, eso si, a cambio de un reconocimiento. ¡Si ni yo misma valoro hacer café para mí, ¿por qué lo han de valorar los demás, por qué les exigo que lo hagan…? !

Maru Canales

Artículos relacionados:

feng shui


Feng Shui en la decoración infantil, II

20,abril 2009

Sobre las Imágenes en la habitación de los niños…

cuadros-infantiles-2

“La técnica de Feng Shui nos invita a entender el espacio físico como un medio de comunicación, en este sentido que mejor que elegir imágenes que apoyen nuestros mensajes de educación, que reflejen aquellos valores que les queremos trasmitir a nuestros hijos. Ya sabemos que una imagen vale más que mil palabras y, un ejemplo, más que mil imágenes.”

(Textos del Manuscrito original de “Feng Shui en la vida”, Editorial CEAC Enero 2010, enlace )

Maru Canales

Otros artículos sobre la aplicación de Feng Shui en habitaciones infantiles: 

Otros artículos relacionados:

feng shui