El Carpintero

21,mayo 2008

 

Un carpintero, ya entrado en años, comunicó a su jefe su decisión de dejar de trabajar para descansar y disfrutar de su familia.
El jefe que lamentaba perder a su hombre de confianza, le pidió que hiciese una sola casa más, como un favor personal.
El carpintero accedió aunque su desgana se reflejaba en su labor, ya no ponía el corazón en lo que hacía, los materiales que utilizaba eran de poca calidad y su trabajo era deficiente. Parecía una desafortunada forma de terminar su carrera profesional.
Cuando acabó el trabajo, el jefe fue con él a ver la casa y le entregó las llaves de la puerta principal diciéndole:

  • La casa es tuya, es mi forma de agradecerte todos los años de dedicación y esfuerzo a mi lado.

Cuento anónimo

“Las causas son grandes en la medida en que es grande el corazón de aquel o aquellos que trabajan para ellas. Pueden ser empresas, proyectos, retos, cambios, inciativas, pero en todas las causas debe haber integridad, excelencia y voluntad de servicio.”

Alex Rovira, Los Siete Poderes

 

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Corazón

8,enero 2008

corazones-xs.jpg

Jorge se había quedado en casa porque llevaba unos días enfermo. Estaba muy aburrido de estar solo en su habitación y que nadie le hiciese caso. Su madre trabajaba en casa, pero esos días tenía que terminar un gran proyecto y el tiempo se la echaba encima.

Después de intentar durante toda la mañana que mamá le hiciese caso sin éxito, a Jorge se le ocurrió poner un anuncio en la puerta de su habitación:

Busco una mamá que me quiera,

Me mime

Me de besitos

Juegue conmigo…

Firmado: Jorge (nadie me quiere)

Cuando su mamá lo vio, llamó a la puerta:

– Buenos días, vengo a presentarme al puesto de mamá que está usted buscando…

– Muy bien señora, ¿sabe usted amar?, preguntó Jorge

– ¿Sabes tú entender el lenguaje del amor?, le contestó la mamá

– No sé, ¿a qué te refieres?

– Jorge, si yo te hablase en alemán tú no me entenderías, ¿verdad?

– No, ya sabes que no hablo alemán…

– Y, ¿sabes amar?

– Supongo que sí, yo te quiero mucho… ¿pero como puede saberse?

– A través del corazón. Amamos con el corazón, por eso cada uno tenemos el nuestro y cada latido de nuestro corazón es un impulso de amor hacía nosotros mismos y hacía los demás. Fíjate, cuando una mujer se queda embarazada la primera señal que aparece es el latido del nuevo corazón, como un impulso eléctrico de amor que nos ayuda en nuestro desarrollo.

– Mamá, también es lo ultimo que deja de funcionar cuando morimos, ¿verdad?

– Así es, el latido es previo a la formación del corazón, este empezará a formarse a las cuatro o cinco semanas y hasta la doceava semana de gestación no estará totalmente formado. De la misma manera, la muerte no se certificará hasta que el corazón deje de latir.

– Entonces, si mi corazón late yo sé amar…

– Efectivamente, mientras que tu corazón sea capaz de latir, también será capaz de amar. Pero para ser consciente de tu capacidad de amar debes primero ser consciente de tu amor, de tu corazón.

– Y, ¿todo el mundo puede hacerlo?

– Todos tenemos la capacidad de amar, Jorge. La fuerza del corazón es inmensa, es el órgano más fuerte del organismo. ¿Sabes que el cáncer, por ejemplo, no puede con el corazón?

– ¿Cómo se hace, mamá?

– Bien, cierra los ojos y respira tres veces profundamente. Ahora, vete a visitar a tú corazón, intenta sentirlo, intenta sentir el latido de tu propio corazón… y, simplemente acompáñalo, observa como late… Siente como cada latido es un impulso de vida, de amor… y, al primero que llega es a ti…

– ¡Mamá es emocionante!, lo he sentido…

– Lo has hecho muy bien Jorge, a los mayores nos cuesta un poco más llegar a nuestro corazón, tenemos que derribar todas las “corazas” que hemos ido construyendo a lo largo de la vida (frustraciones, desencuentros, fracasos amorosos…). Ahora es muy importante que no olvides visitarlo regularmente y así cada vez que alguien te ame podrás sentirlo…, entenderás el lenguaje del corazón, el lenguaje del amor…

corazones-xs.jpg– Como en la foto mamá, todos tenemos corazón pero pocos nos preocupamos de sentirlo

– Te voy a regalar esta foto para que la puedas tener en tu habitación y cada noche cuando te acuestes recuerdes lo importante que es activar tu corazón

Los dos se fundieron en un abrazo cálido y lleno de amor, después la mamá preguntó:

– Por cierto señor, ¿he conseguido el puesto de mamá?

Maru Canales

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