Entre padres e hijos

19,marzo 2008

“Las personas no se alteran por los hechos,

sino por lo que piensan acerca de los hechos”

Epíteto

Quizá esta sea una de las razones por las cuales cada hermano podemos vivir la relación con nuestros padres de forma diferente. En algunos artículos hemos ido comentando la relación entre padres e hijos, una de las cuestiones que más nos interesan al hacer Feng Shui en el hogar, a través de los títulos de los artículos os facilito el enlace:

Padres e hijos

Los niños nos imitan

El ejemplo de un padre excelente

En busca de la felicidad

La felicidad aplazada

Divorcio e hijos

A la hora de llevar a la práctica el Feng Shui en nuestra casa, hemos de recordar que al padre se le representa en el Noroeste de un espacio, a la madre en el Suroeste y a los hijos en el Oeste:

Practicando Feng Shui

La aspiración de los hijos y la creatividad

La aspiración del liderazgo y el patriarca 

La aspiración del compromiso y la matriarca

Feng Shui en la decoración infantil

Además os invito a contarles un cuento

Maru Canales

Autora del libro “Feng Shui en la vida”

Feng Shui y comunicación

Descubre los secretos del Feng Shui

feng shui


Feng Shui para el día del padre

13,marzo 2007

Próximamente nos encontraremos con una de esas “fechas obligatorias”: el día del padre. Reconozco que este año lo espero con gran ilusión, porque se me ha ocurrido un regalo fantástico y como le pasa a mi hijo pequeño: ¡no puedo aguantarme las ganas de dárselo a mi padre!

Aunque no os puedo contar exactamente de que se trata, porque a mi padre le gusta leer este blog, os voy a contar como se me ha ocurrido. Leyendo el libro que acaba de publicar Jorge Bucay, “20 pasos hacia adelante”, en el que me encontré la siguiente historia:

“En la época de la gran recesión económica americana, un hombre pensó que, para las fiestas de Navidad de ese año, no habría dinero para grandes regalos. Así que se gastó lo que tenía en comprar un rollo entero de papel metalizado con dibujos, pensando que un elegante envoltorio podría sustituir un costoso contenido.

Cuando decidió dedicarse a envolver los regalos, fue a buscar el papel que cuidadosamente había guardado y descubrió que solo quedaba el tubo de cartón vacío, explotó de furia.

 ¿Quién ha usado el papel  metalizado?, ¿quién ha sido? ¡Ese papel es carísimo! ¿Para qué lo habéis usado? – empezó a gritar.

Fui yo, papi, yo lo he usado – dijo su pequeña hija de cuatro años a punto de llorar.

Ese papel era carísimo, señorita. Y no era para jugar, era para envolver los regalos de Navidad… ¡Tendrías que haber preguntado si podías usar ese papel!

No podía preguntar, papá…, porque… era una sorpresa.

¿Cuál era la sorpresa? ¿qué ya no habría papel para envolver regalos?

No papá, es que lo usé para envolver un regalo sorpresa

Todo el papel para un solo regalo… ¿Y para quién era ese regalo sorpresa? – preguntó el padre gritando

Era… para ti, papá – dijo la niña lloriqueando

El hombre enmudeció. Se sintió un monstruo reprendiendo a su hija que había envuelto un regalo para él. Después de un rato, entre culpable y avergonzado por su furiosa reacción, dijo:

Perdón si te he gritado hija, pero es que ese papel era demasiado caro para gastarlo todo en un solo regalo.

Sí, papi… pero la caja era muy grande y quedó tan bonita…

Esta bien, vamos a ver esa caja, quizá podamos aprovechar un poco de papel para envolver los regalos de todos

La niña le entregó el regalo.

Invadido por la ternura de la niña, el padre trató inútilmente de salvar el papel que lo envolvía. Sin embargo, volvió a explotar cuando abrió la caja y descubrió que no había nada en ella.

¿No sabes que cuando uno hace un regalo y envuelve una caja, usando todo un rollo de papel, debe poner algo dentro? ¡Nunca te enseñó tu madre que no se regala una caja vacía!

La pequeña bajo la cabeza y con lágrimas en los ojos dijo:

Es que la caja no está vacía, papi… Yo soplé ochenta besos dentro de la caja… Así cuando te vas de viaje, como no puedes llevarme contigo, te llevas los besitos que yo te regalaré para Navidad…

Se dice que el padre guardó esa caja y su envoltorio debajo de su cama. Que allí la tuvo durante años, y que cada vez que se sentía triste, desanimado o agobiado por las dificultades de la vida, cogía de la caja uno de los besos que su hija le había regalado y recordaba el amor con el que su niña los había puesto allí…”

El Feng Shui es el arte de estudiar nuestro entorno, que no es más que el reflejo de lo que sentimos… ¡cuando materializamos los sentimientos en un objeto, este nos ayuda a recordarlos!

Maru Canales

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