Papelera de chantaje emocional

28,junio 2008

”feng shui”
Supongo que no es necesario recurrir a las estadísticas para que aceptemos que en el terreno emocional aún estamos en pañales y, que esta es una de las principales causas de nuestro descontento y frustración. Somos adictos a las emociones lo que nos hace depender de ellas tanto en positivo como en negativo, nos apegamos a cualquier emoción.

Las buenas noticias son que aún tenemos mucho que aprender en este terreno y se me ha ocurrido empezar por identificar la manipulación emocional a la que estamos sometidos y a la que sometemos nosotros. Se trata del llamado chantaje emocional escondido en  frases muy utilizadas cargadas de ansiedad, dependencia y manipulación emocional.

 Utiliza todo el estiércol de la vida para abonar las flores

Esta es la frase zen que me ha tocado hoy y se me ha ocurrido crear un  espacio en el que podamos desprendernos de las frases de chantaje emocional que cada uno reconocemos y, además con vuestras aportaciones nos ayudaremos a conocer otros modelos. Todo un intercambio de conocimiento para evitar caer de nuevo es esta manipulación que aparece cuando creemos que el otro, los otros, son responsables de nuestra felicidad y así nos vemos obligados, unos y otros, a suplir las carencias ajenas.

En el trasfondo se encuentra un desorden en la responsabilidad, ya conocemos como funcionan los sentimientos: no podemos obligar a nadie, ni a nosotros mismos, a sentir de una determinada manera, pero si somos responsables de nuestra conducta, de lo que hacemos y decimos con nuestros sentimientos.

Aunque solo sean palabras, sabemos que estas nos afectan, propongo tirarlas a la papelera:

  • Típica de los hijos,

“Me castigas por que no me quieres”

  • De los padres,

“Cría cuervos y te sacaran los ojos…”

  • De los jefes, profesores, amigos…

“Me has decepcionado, no me esperaba esto de ti…”

  • En la pareja

“Te quiero tanto que no sé que haría sin ti…”

Los más atrevidos/as lo contestan: “me moriría” sin ti…

Maru Canales

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Feng Shui y amor romántico

7,febrero 2008

 

 

feng shui amor 

Nuestra cultura, principalmente a través del cine, nos bombardea con la idea del amor romántico que surge a primera vista y que permanece intacto para siempre. Así aparece en nosotros la idea de que debe existir alguien, en algún lugar que ha de ser nuestra “media naranja” y nos dedicamos a buscarlo, reconozcámoslo sin demasiado éxito.

Según la ley de atracción si buscamos una “mitad” será precisamente lo que encontremos; pensemos entonces en una “naranja entera”…

Creernos todo lo que vemos nos lleva también a confundirnos, respecto a nosotros mismos y a nuestra pareja y, nos lleva a crear un “papel” que hay que desempeñar. Representar un papel las 24 horas del día es muy difícil, la convivencia y el paso del tiempo nos van descubriendo. Además tendríamos que descubrir cual es “el amante perfecto” de nuestra pareja, cual es la lista de atributos y características que el otro valora y ha intuido que encontrará en cada uno de nosotros. Se me hace arto difícil cuando realmente solemos ser incapaces de saber nosotros mismos lo que queremos. 

 Así surge el desencanto, cuando la persona idealizada, de la que nos habíamos enamorado no responde a nuestras expectativas. En el mejor de los casos, cambiamos de relación para volver a repetir los mismos patrones. Otras veces seguimos insistiendo en intentar cambiarla, si hace falta hasta practicamos Feng Shui…, nos encontramos un libro que dice que poniendo un cuadro de peonías en tal lugar todo se arregla… Pero pasa el tiempo y todo sigue igual. Entonces, puede que nos demos por vencidos y decidamos que nuestra frustración es lo que nos toca vivir…

Ni el Feng Shui ni el amor es una cuestión de peonías, ni de pareja de patos mandarines, otro clásico. En el camino hacia el amor, podemos utilizar la técnica Feng Shui como ayuda para recordarnos a través de la elección de un objeto concreto, cual es nuestra determinación, nuestra aspiración, lo que “si” queremos.

Como comentábamos en un artículo previo, la fórmula de Feng Shui es:

INFORMACIÓN + ACCIÓN = RESULTADOS

La Información no solo ha de nutrirse de la técnica de Feng Shui y, en este sentido, es interesante la cuestión que plantea Erich Fromm en “El Arte de amar”:

  • ¿El amor es una sensación placentera, cuya experiencia es una cuestión de azar, algo con lo que uno tropieza si tiene suerte?
  • ¿El amor es un arte, en tal caso requiere conocimiento y esfuerzo?

Fromm afirma que el amor es un arte y como tal ha de aprenderse, a través del conocimiento de la teoría y, por supuesto, de ponerla en práctica. En varios artículos hemos intentado conseguir información sobre la técnica de amar:

También hemos visto como llevar a cabo la practica de Feng Shui en este sentido:

Creo que con las propuestas anteriores podemos conseguir celebrar un San Valentin inolvidable, hemos abarcado la importancia del tiempo disponible, como crear el clima propicio y la elección del espacio físico. 

“El espacio físico es capaz de bloquear o facilitar la dimensaión emocional que marca la diferencia”

Teresa Amabile, Universidad de Harvard 

Se trata de algo que todos conocemos muy bien y practicamos de forma casi automática, los que vamos saliendo de la adolescencia sabemos que las propuestas románticas en un McDonald empiezan a dejar de funcionar, por lugares más cálidos y acogedores que facilitan una conversación intima…

Otros prefieren demostrar su amor a través de un regalo, les recomiendo leer el cuento titulado “El papel de regalo”. Los que prefieran un regalo al uso, en el artículo “San Valentín” damos una idea.

Maru Canales

Curso de Feng Shui

Relación de artículos publicados en este blog 

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Estar enamorado

2,diciembre 2007
 

2007020868restos_pareja_neolitico_t_g.jpeg

Estar enamorado, amigos, es encontrar
el nombre justo a la vida.
Es dar al fin con las palabras que para hacer
frente a la muerte se precisa.
Es recobrar la llave oculta que abre la cárcel
en que el alma está cautiva.
Es levantarse de la tierra con una fuerza que
reclama desde arriba.
Es respirar el ancho viento que por encima de
la carne respira.
Es contemplar, desde la cumbre de la persona,
la razón de las heridas.
Es advertir en unos ojos una mirada verdadera
que nos mira.
Es escuchar en una boca la propia voz
profundamente repetida.
Es sorprender en unas manos ese calor de la
perfecta compañía.
Es sospechar que, para siempre, la soledad
de nuestra sombra está vencida.
 
Estar enamorado amigos, es descubrir dónde
se juntan cuerpo y alma.
Es percibir en el desierto la cristalina voz de
un río que nos llama.
Es ver el mar desde la torre donde ha quedado
prisionera nuestra infancia.
Es apoyar los ojos tristes en un paisaje de
cigüeñas y campanas.
Es ocupar un territorio donde conviven los
perfumes y las armas.
Es dar la ley a cada rosa y al mismo tiempo
recibirla de su espada.
Es confundir el sentimiento con una hoguera
que del pecho se levanta.
Es gobernar la luz del fuego y al mismo tiempo
ser esclavo de la llama.
Es entender la pensativa conversación del
corazón y la distancia.
Es encontrar el derrotero que lleva al reino de
la música sin tasa.
 
Estar enamorado, amigos, es adueñarse de
las noches y los días.
Es olvidar entre los dedos emocionados la
cabeza distraída.
Es recordar a Garcilazo cuando se siente la
canción de una herrería.
Es ir leyendo lo que escriben en el espacio las
primeras golondrinas.
Es ver la estrella de la tarde por la ventana de
una casa campesina.
Es contemplar un tren que pasa por la montaña
con las luces encendidas.
Es comprender perfectamente que no hay
fronteras entre el sueño y la vigilia.
Es ignorar en qué consiste la diferencia entre
la pena y la alegría.
Es escuchar a medianoche la vagabunda
confesión de la llovizna.
Es divisar en las tinieblas del corazón una
pequeña lucecita.
 
Estar enamorado, amigos, es padecer espacio
y tiempo con dulzura.
Es despertarse una mañana con el secreto de
las flores y las frutas.
Es libertarse de sí mismo y estar unido con
las otras criaturas.
Es no saber si son ajenas o son propias las
lejanas amarguras.
Es remontar hasta la fuente las aguas turbias
del torrente de la angustia.
Es compartir la luz del mundo y al mismo
tiempo compartir su noche obscura.
Es asombrarse y alegrarse de que la luna
todavía sea luna.
Es comprobar en cuerpo y alma que la tarea
de ser hombre es menos dura.
Es empezar a decir siempre, y en adelante no
volver a decir nunca.
Y es, además, amigos míos, estar seguro de
tener las manos puras.
Francisco Luis Bernárdez
Hace algunos días publicaba sobre el poder de la palabra y el efecto
que éstas tienen en nosotros. Creo que la poesía es una forma artística
de expresión en la que la palabra alcanza una vibración especial. 
En este caso, además del contenido…
Me gustaría decir que la foto que he elegido para ilustrar este artículo
es cierta, son unos restos arqueólogicos de hace 7.000 años 
encontrados en Italia el año pasado, ... no volver a decir nunca...

Maru Canales

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Feng Shui y la Ley de Atracción

14,noviembre 2007

La Ley de Atracción ha funcionado y he encontrado la escena de la película “The Secret” en la que se habla de un caso práctico de Feng Shui. A partir del minuto 4 del siguiente video podreís ve como practicar Feng Shui a través de un caso narrado por Marie Diamond, Maestra de Feng Shui:

 

“Su casa estaba siendo una contradicción de si mismo todo el tiempo”

Marie Diamond, Maestra de Feng Shui

¿No os recuerda a lo que comentábamos en el artículo “Dormitorios de solter…”

  • Para leer la explicación práctica de como hacerlo, aquí
  • Para acceder al artículo “Aprende a practicar Feng Shui”, pulsar aquí

Maru Canales

Autora del libro “Feng Shui en la vida”

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El Buen Amor

9,septiembre 2007

 feng shui amor

… quizá no se trate de encontrar el gran amor de nuestra vida, sino simplemente un buen amor… 

Solemos desear lo que no tenemos, cuando estamos en pareja la vivimos como un mal necesario y cuando no la tenemos creemos que el remedio para nuestras inquietudes llegará al encontrar una pareja. Así, vamos de desencuentro en desencuentro, siguiendo nuestras ilusiones apasionadas que nos suelen llevar a la frustración y al dolor, aunque insistamos en echarle la culpa al destino, a la mala suerte, a los defectos de los demás… 

Como dice Sergio Sinay, “se trata de encontrar un Buen Amor, dejando de ser marionetas del azar y de la ignorancia emocional, para convertirnos en amados y amantes, por derecho propio y elección”. Para ello, para encontrar el buen amor, nos propone nueve condiciones:

  • La primera persona,

“El buen amor es posible a partir de dos que se aman en primera persona del singular”

Es impresionante el daño que nuestra cultura y educación nos ha inculcado en este sentido, no hablamos de egoísmo ni de narcisismo. Estamos hablando de aprender a querernos a nosotros mismos como punto de partida para amar al prójimo. En este sentido, es muy práctico el ejercicio que proponemos en el artículo titulado “Corazón”

  • El otro,

En el mismo momento en que tomo conciencia del “yo”, aparecen las nociones de diferencia y separación, aparece inmediatamente el “tú”.

“El buen amor es posible cuando cada uno de dos que son únicos, singulares, irremplazables e irrepetibles, en sus historias, en sus orígenes y en sus destinos pueden reconocer en el Otro la condición imprescindible de su amor y pueden presentarse ante él como Otro. Entonces el verbo amar puede conjugarse, gracias al encuentro de ambos, en la primera persona del plural.”

  • Las diferencias,

La mitología amorosa está alimentada por la creencia del “alma gemela”, la existencia de alguien igual a mí, que algún día el destino o el azar, hará que nos encontremos. Sin embargo, este concepto de alma gemela anula la noción del “yo” y del “tú”, de nuestra propia identidad y singularidad.

“Gracias a las diferencias entre los amantes, el amor se convierte en una forma de conocimiento. Si el sujeto de mi amor es mi igual, nada sabría de él ni a través de él, que no fuera lo que ya sé de mí.”

  • El misterio,

Todos tenemos una parte de nosotros mismos que no sé da a conocer, no se trata de ningún secreto, simplemente se trata de nuestra esencia y de aprender a aceptarla en nosotros mismos y en el Otro.

“Si pretendo llegar a conocer hasta el último aspecto de mi amante, abrigando la esperanza de convertirnos en uno, de tener control sobre su ser, de prever sus reacciones, de adivinar sus sentimientos, leer sus pensamientos… todo lo que le hace distinto de mí, ¿en qué me diferencio del que cree que “tú” y “yo” somos iguales?”

  • La aceptación,

“Si amo a la que eres, ¿qué me impide amarte como eres?

Si amas al que soy, ¿por qué no me amas como soy?

Si nos amamos para cambiarnos, ¿por qué no cambiamos de amado?”

La aceptación entendida como un ejercicio de desapego y desprendimiento y no como sinónimo de la tolerancia ni de la resignación. Nos aceptamos el uno al otro en nuestras diferencias, sin entrar en el círculo tóxico de las exigencias, las culpas, las disculpas, las reprimendas, los premios, los castigos, los reproches, las promesas…

  • El tiempo,

El mito del amor eterno y el del amor a primera vista se imponen a los amantes sin permitirles ser los verdaderos protagonistas de su amor. El amor que no tiene tiempo, tampoco tiene espacio. El buen amor se nutre de momentos, dedicación, estados de ánimo, disponibilidad…

  • El encuentro,

Si busco a un amante preconcebido, solo podré ver lo previsto…, veré lo que quiero ver.

“Los que se encuentran lo hacen en un único tiempo y lugar posible, no como consecuencia del azar ni de la estrategia, sino de sus propias transformaciones y aceptaciones.”

  • La responsabilidad,

Solemos confundir responsabilidad con obligación y dependencia, creemos que nuestra felicidad depende de nuestra pareja y, viceversa, así cada uno de nosotros queda condenado a suplir las carencias ajenas. La responsabilidad bien entendida me permite darme cuenta de mis emociones, de mis sentimientos, de mis pensamientos, de mis palabras y de mis acciones para hacerme cargo de ellos.

Aquí entra el concepto del compromiso, que suele derivar en toda una serie de reproches y desilusiones: uno se puede comprometer con conductas pero no con sentimientos. Debemos distinguir entonces que no somos responsables de lo que sentimos, sí lo somos de lo que hacemos con lo que sentimos.

  • La compañía,

Al contrario que las almas gemelas, se trata del encuentro de las “almas complementarias”, capaces de marchar por sí mismas, no forzadas a seguir una dirección, estas almas habitan en seres que eligen, que se eligen.

Personalmente, aderezaría esta receta del “Buen Amor” con dos ingredientes que me parecen imprescindibles: la sinceridad y el respeto. Y creo que ambos deberían añadirse en todas y cada una de las condiciones y en dos vías, hacia nosotros mismos y hacia el otro. 

Creo que estas once condiciones propuestas son realmente interesantes para ayudarnos a reflexionar sobre nuestra situación actual de pareja y aquella relación a la que nos gustaría aspirar. Es en la estancia que ocupa la zona Suroeste de nuestra vivienda en la que se representa la aspiración del compromiso y del matrimonio, según la técnica de Feng Shui.

Maru Canales

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