El poder de la palabra

30,octubre 2007

El pensamiento y la intención afectan a las moléculas. Esta es la conclusión del científico japonés Masaru Emoto, aplicando estimulos mentales al agua. En la siguiente escena de la película ¿¡Y tú, qué sabes!?,  lo explican muy bien:

En este otro video, el propio Masaru Emoto nos explica como la vibración de las palabras nos pueden sanar o enfermar. Y, como a través del agua, ha podido comprobar el poder oculto de las palabras:

Debemos tener en cuenta que la palabra nos afecta tanto cuando la expresamos, a nosotros mismos o a los demás, así como cuando la escuchamos: “lo que doy, me lo doy. Lo que quito, me lo quito”  

Ahora está muy de moda utilizar palabras o mensajes escritos en la decoración. Como demuestran estos videos debemos tener mucho cuidado con lo que dichos mensajes nos inspiran. No dejo de pensar en la imagen que publiqué en “Decorando la oficina con mensajes escritos podemos mejorar la efectividad y el ambiente laboral”, supongo que en esa oficina ya no quedará nadie trabajando…

  • Para ver escenas de la primera parte de la película sobre física cuántica ¿¡Y tú, qué sabes!?, pulsar aquí
  • Para ver escenas de ¿¡Y tú, qué sabes!? II, pulsar aquí
  • Para acceder al pdf del libro gráfico para niños que Masaru Emoto ha publicado, pulsar aquí

Maru Canales

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Libros recomendados de Masaru Emoto: El secreto del agua (Para los niños del mundo), El poder curativo del agua, Los mensajes del agua

feng shui

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Los mensajes positivos, el ejemplo de Bankinter

17,febrero 2007

Para contrarrestar la felicitación de año que analizamos en diciembre (ver artículo), me gustaría compartir la que recibí estas navidades, de Bankinter. Se trata de una felicitación deliciosamente positiva, llena de optimismo, de las que se agradece recibir y totalmente de acuerdo con la filosofía Feng Shui:

El Encargo

“Un mercader florentino propuso a un artesano que hiciera una réplica de una antigua escultura, obra de un renombrado artista.

El artesano aceptó el encargo ya que necesitaba el dinero.

El mercader entregó la reproducción a su cliente, que pagó el precio concertado.

Pero cuando el comprador pudo contemplar la escultura con calma, a solas, se quedó sobrecogido.

Inmediatamente, se puso en contacto con el mercader: quería conocer personalmente al artista desconocido.

El mercader se rió: el escultor que buscaba no era un artista, sino un simple y pobre artesano.

El comprador insistió y logró concertar una entrevista con el artista.

Nada más verlo, le confesó que admiraba su enorme talento.

Las copias se habían acabado. A partir de entonces, comenzaba una nueva etapa: trabajaría para él como artista, creando sus propias obras en el Vaticano.”

Aquel artista era Miguel Ángel. Su talento y originalidad eran tan desbordantes que era incapaz solo de copiar. De hecho jamás copió. Porque él siempre fue un paso por delante.

No es tanto ver lo que aún nadie ha visto, sino pensar lo que todavía nadie ha pensado sobre aquello que todos ven.

Feliz año

Piensa, evoluciona, crece

Maru Canales

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Los mensajes positivos: “coherencia entre texto e imagen”

18,diciembre 2006

comunicacion empresarial

Al recibir esta felicitación de año nuevo, se me ha caído el alma a los pies:

  • ¿Tendré que cargar con esta bola todo el año?
  • ¿Cada vez se irá haciendo más grande?

Es evidente que el mensaje positivo de felicitar el año no coincide con el dibujo propuesto… Hemos de tener en cuenta la importancia de transmitir mensajes coherentes porque si no corremos el riesgo de que nuestro interlocutor interprete el mensaje que crea oportuno.

Podemos ver otro ejemplo en el artículo: “Decorando la oficina con mensajes escritos podemos mejorar la efectividad y el ambiente laboral”, pulsando aquí

Maru Canales

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