Determinación

4,febrero 2009

determinacion

 

Un río, desde sus orígenes en lejanas montañas, después de pasar a través de toda clase y trazado de campiñas, al fin alcanzó las arenas del desierto. Del mismo modo que había sorteado otros obstáculos, el río trató de atravesar este último, pero se dio cuenta de que sus aguas desaparecían en las arenas tan pronto llegaba a éstas.

No obstante, estaba convencido de que su destino era cruzar el desierto y sin embargo, no encontraba la manera de hacerlo. Entonces una recóndita voz, que procedía del mismo desierto  le susurró:

– El Viento cruza el desierto y así puede hacerlo el río

El río objetó que se estaba estrellando contra las arenas y solamente conseguía ser absorbido, que el viento podía volar y ésa era la razón por la cual podía cruzar el desierto.

– Arrojándote con violencia como lo vienes haciendo no lograrás cruzarlo. Desaparecerás o te convertirás en un pantano. Debes permitir que el viento te lleve hacia tu destino.

-¿Pero cómo podría suceder esto?

– Consintiendo en ser absorbido por el viento.

Esta idea no era aceptable para el río. Después de todo, él nunca había sido absorbido antes. No quería perder su individualidad. ¿Y, una vez perdida ésta, cómo puede uno saber si podrá recuperarla alguna vez?

El viento, dijeron las arenas, cumple esa función. Eleva el agua, la transporta sobre el desierto y luego la deja caer. Cayendo como lluvia, el agua nuevamente se vuelve río.

-¿Cómo puedo saber que lo que me cuentas es verdad?

– Así es, y si tú no lo crees, no te volverás más que un pantano y aún eso tomaría muchos, pero muchos años; y un pantano, ciertamente, no es la misma cosa que un río.

-¿Pero no puedo seguir siendo el mismo río que ahora soy?

– Tú no puedes en ningún caso permanecer así, continuó la voz. Tu parte esencial es transportada y forma un río nuevamente. Eres llamado así, porque no sabes qué parte tuya es la esencial.

Cuando oyó esto, ciertos ecos comenzaron a resonar en los pensamientos del río. Vagamente, recordó un estado en el cual él, o una parte de él ¿cuál sería?, había sido transportado en los brazos del viento. También recordó –¿o le pareció?– que eso era lo que realmente debía hacer, aún cuando no fuera lo más obvio. Y el río elevó sus vapores en los acogedores brazos del viento, que gentil y fácilmente lo llevó hacia arriba y a lo lejos, dejándolo caer suavemente tan pronto hubieron alcanzado la cima de una montaña, muchas pero muchas millas más lejos. Y porque había tenido sus dudas, el río pudo recordar y registrar más firmemente en su mente, los detalles de la experiencia.

Sí, ahora conozco mi verdadera identidad.

El río estaba aprendiendo pero las arenas susurraron:

– Nosotras conocemos, porque vemos suceder esto día tras día, y porque nosotras las arenas, nos extendemos por todo el camino que va desde las orillas del río hasta la montaña.

Y es por eso que se dice que el camino en el cual el Río de la Vida ha de continuar su travesía está escrito en las Arenas.

Awad Afifi

Este cuento es uno de los tesoros que encontré en el blog “La mariposa cardui” y lo he traído aquí porque creo que explica muy bien uno de los valores necesarios para la práctica de Feng Shui.

La técnica milenaria de Feng Shui es un válido instrumento de apoyo en la consecución de nuestros anhelos y proyectos, como las arenas ha conocido a lo largo de muchas historias la posibilidad de la transformación y para ello recomienda la determinación, el valor y la firmeza necesarias para llevar a cabo la acción. Se me ocurre que la determinación pueda ser un ingrediente esencial para la “pócima mágica” que nos haga invencibles…

Maru Canales

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La energía en el trabajo

7,septiembre 2008

”felicidad en el trabajo”

“Administre su energía, no su tiempo” es la propuesta publicada en Harvard Business Review realizada por Tony Schwartz, presidente y fundador de Energy Project. Es habitual encontrar en las empresas personas exhaustas por trabajar largas jornadas que no les permiten tener tiempo ni para ellos mismos ni para dedicar a sus familias. Interesante planteamiento, mientras que el tiempo se entiende como un recurso finito, nuestra propia energía no lo es.

Según Schwartz la mayoría de las grandes empresas invierten en el desarrollo de sus empleados en términos de conocimientos y competencias, pero muy pocos se interesan por el desarrollo de sus capacidades, de su energía, dando por sentado que saben gestionarla. Sin embargo, es la inversión en el desarrollo de las personas, a través de técnicas o herramientas que incluso puedan beneficiarles en su vida privada, la que mejores resultados aporta en términos de motivación y efectividad.

Trabajando con líderes de grandes empresas como Ernst & Young, Sony, Deutsche Bank, Nokia, ING Direct, Ford o Mastercard, entre otras, los resultados han sido realmente positivos: 

    • 68% ha mejorado en la relación con los clientes
    • 71% ha mejorado en productividad y eficiencia

Podemos hablar de cuatro energías principales en los humanos: intelectual, emocional, espiritual (aunque me gusta más el concepto de Jodorowsky, creativo-sexual) y material (atañe al cuerpo). Creo que la energía espiritual es una consecuencia del equilibrio y uso de las cuatro anteriores. En otra ocasión hablaré de mi experiencia y visión, hoy me centraré en las propuestas de este estudio:

  • Corporal,

Es necesaria la incorporación de hábitos más saludables en cuestiones de alimentación, ejercicio y horas de sueño

  • Emocional,

Es importante mantener un estado de ánimo positivo, dado que esto no es posible por largos periodos de tiempo, podemos hacer un paréntesis en nuestra actividad, cuando notemos que nuestro ánimo empieza a decaer. El objetivo es restablecer emociones positivas lo que se puede conseguir, por ejemplo, expresando nuestro aprecio a alguien, o a su labor.

  • Intelectual,

Uno de los grandes desafíos a los que nos enfrentamos todos los trabajadores es la posibilidad de no ser interrumpidos en nuestra concentración. La tecnología nos ha aportado muchas ventajas pero algún que otro inconveniente en este sentido. Revisar nuestros hábitos en cuanto a la atención del correo electrónico o contestación del móvil, puede permitirnos trabajar más eficazmente y en menos tiempo.

  • Espiritual,

Cuando somos capaces de hacer aquello que mejor se nos da y divertirnos en el trabajo, organizar nuestro tiempo y dedicación a las diferentes áreas de nuestra vida (trabajo, familia, deportes, amigos …) de la manera que nos agrade, desarrollamos nuestra energía espiritual. No existe mayor herramienta de auto motivación que lograr que nuestro sentido último, aquello que realmente anhelamos, case con nuestra actividad.

Propuestas interesantes que podemos intensificar o apoyar a través de la práctica de Feng Shui, para que nuestros espacios laborales nos sirvan de herramienta de motivación e inspiración.

Este es uno de los temas en el que he estado investigando ultimamente, como aprender a utilizar la energía personal y, será la actividad central del Seminario que se imparte dentro del programa de Coaching Aspiracional (para más información pulsar aquí).

Maru Canales

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