Carta a los Reyes Magos

3,enero 2009

“Ábrete al milagro. El que no cree en milagros no es realista.

David-Ben-Gurión

reyes magos

 

 

 
 
 

Queridos Reyes Magos,

Aquí estoy de nuevo fiel y llena de ilusión ante vuestra eminente llegada. Este año me encuentro con un nuevo aliciente para festejar vuestra bienvenida, estoy rodeada de niños que acaban de descubrir que no compráis regalos, a partir de ahora empezarán a comprobar que lo vuestro es pura magia. ¿Para qué pedir a unos magos un regalo que se puede comprar?

Les he contado mis peticiones de otros años y lo emocionante que ha sido siempre recibirlos. Por fin este año podré compartir con ellos mi ilusión hacía vuestra magia así que estoy preparando una tarde de Reyes especial (para recibir un regalo mágico nada mejor que pedirlo de una forma mágica…)

En las últimas semanas, haciendo limpieza del 2009 para entrar en el nuevo año, tuve la sensación de que estaba cerrando un ciclo, parece como si haber cumplido los 40 este año hubiera sido más que un símbolo. Así que este nuevo año me planteo un gran reto aprender a ser la que soy y además aprovechar para reinventarme.

No seré yo quien se limite, no quiero tener ninguna idea preconcebida de lo que puedo llegar a ser, por ello mi petición se basará en los tres ingredientes que creo que me ayudarán a desarrollar mi reto: ampliar mi lucidez, abrirme al amor que soy y reconciliarme con mi sentido del humor.

Entiendo que por lo peculiar del regalo lo iré descubriendo según sea capaz de incorporarlo en mi vida, por ello practicaré Feng Shui. He elegido como símbolo un camello que colocaré en el salón de casa para que me recuerde y ayude a aceptar las dosis de estos tres ingredientes según los vaya integrando a lo largo del año.

Os deseo un buen viaje y que vuestra magia inunde nuestro planeta.

¡Gracias por existir, queridos Reyes Magos!

Maru Canales

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Feng Shui: el cargo profesional

14,diciembre 2008

”exito profesional”

[…] Quizá antes de poder aceptar esto debemos de aclararnos con quien somos realmente, es decir, dejar de identificarnos con nuestra actividad y con nuestro cargo, hay una diferencia entre ser Presidente u ocupar el cargo de presidencia.

Identificarse con un cargo está definiendo nuestra forma de ser, nos afecta a todas las áreas de nuestra vida y está limitado en el tiempo. El problema surge cuando dejamos de ser el cargo, dejamos de “ser” todo aquello que habíamos identificado con él y en todos los ámbitos de nuestra vida a los que lo habíamos trasladado. Así, entramos en una difícil situación en la que nos cuesta aceptar, por ejemplo, la perdida de amistades, cuando era presidente tenía muchos amigos que ahora me dan la espalda, claro eran amigos del presidente…

“En la prosperidad nuestros amigos nos conocen. En la adversidad nosotros conocemos a nuestros amigos.”

Enrique Mariscal

Al ocupar un cargo, lo hacemos en el ámbito laboral, dejándonos espacio para ser nosotros mismos tanto en lo profesional como en lo personal y entendemos que es transitorio como el resto de nuestras oportunidades y retos a lo largo de la vida. Sabremos diferenciar a los amigos del presidente de los amigos de la persona y, en general, el transito de ocupar el cargo a dejar de hacerlo surgirá de manera natural.

Y aquí, creo yo, radica el conflicto al que hoy en día nos gusta tanto referirnos en las empresas, entre la conciliación de la vida personal y laboral, solo existe una vida en la que confluyen en planos interdependientes el trabajo y otros aspectos de la misma como la familia, los amigos, el disfrute, etc. […]

Texto extraído del libro “Feng Shui en la empresa”, Ed. CEAC, 2008

Maru Canales

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