A mi miedo

14,junio 2009

Valentia

Han sido varios los artículos escritos en este blog haciendo referencia al miedo, desde hace dos años. Es curioso como funciona la ley de la sincronicidad, no era una casualidad, el miedo era uno de mis temas a afrontar, una de mis grandes sombras pendientes de abrazar.

En casa de mis padres todavía se conservan en el salón mis fotos con un gato, montada a caballo, esquiando…  Mi aprendizaje sobre el miedo comienza en la infancia entorno a los deportes y a los animales. Mi casa era un buen escenario, convivíamos con todo tipo de animales. Aunque la raza felina era la que se llevaba la palma, un gato en el jardín era suficiente para que no saliera de casa, llegó un momento que no me atrevía ni a ahuyentarlo.

Asimismo, una de las prioridades de mis padres era inculcarnos el amor por el deporte. Por ello, llegué a dedicarme a algunos deportes con bastante intensidad, lo que hizo que mis amistades también estuvieran en ese entorno y no quisiera abandonarlo. No obstante, vivía la práctica del deporte como una autentica  pesadilla, era el caldo de cultivo que hacía a mi miedo aparecer.  

Así me gané en mi entorno la etiqueta de miedosa. Hacía tantos años que la llevaba puesta que me identifiqué plenamente con ella. Ya adulta, la extendí desde el mundo animal y deportivo a otras áreas de mi vida. Pero, llegó un momento que sus límites parecían ahogarme, hasta que por fin, ahondando en conocerme, descubrí que ese miedo había surgido como un aliado. Especialmente en los momentos que ha sido tan intenso que ha conseguido paralizarme. Gracias al pánico que he llegado a sentir se ha despertado un resorte que estaba en mi interior, mi valentía, lo único que ha sido capaz de sacarme de esas situaciones. Es decir, gracias al miedo he conocido el poder de mi valentía.

Hasta que un día, realizaba un profundo ejercicio de autodescubrimiento y aceptación de las sombras. Me emocioné pensando que ya había llegado al origen, pero el ejercicio continuaba. Llegué a sentir el miedo a la muerte, conseguí traspasarlo. Entonces, me encontré con el mayor miedo que jamás hubiera sospechado, el miedo a mi misma. Miedo a lo que opino de mi, miedo a mi propia crítica, miedo a perderme en el otro, miedo a volverme a dormir durante años guiándome por lo “establecido” o lo supuestamente “correcto”, miedo a no permitirme ser yo misma. Ese es el origen de mi miedo, un sentimiento aterrador, porque acaba con mis excusas del exterior. Me enfrenta a la realidad, si no soy yo misma es porque yo no lo permito, nadie más tiene ese poder, esa capacidad de hacerlo posible. Todo está en mí, ambas conviven, la que quiere ser ella misma y el juez implacable que me puede boicotear.

Recordé que en el blog había publicado la experiencia de Donald Walsch, volví a verla  “la respuesta correcta siempre es el amor: ¿qué haría el amor ante esta situación?”.  Además, este planteamiento coincidía con lo que proponían los egipcios en el Templo de Osiris, el camino del miedo al amor.  Todo ello me reconfortó, sentí que había encontrado un camino. Pensé en cómo podría ayudarme a traspasar este nuevo reto y puse en practica lo que el Feng Shui me ha enseñado. En la esquina Noroeste de mi despacho, donde se representa el liderazgo, decidí escribir un mensaje claro, directo y conciso a mi inconsciente, “SOY CAPAZ”. Cuantas veces lo he leído y que bien me he sentido.

Así, llega mi reconciliación con mi miedo, empiezo por el mundo animal y deportivo, los instrumentos que yo misma elegí desde la infancia para facilitarme este aprendizaje. Por primera vez en mi vida, este invierno pude disfrutar de la práctica del esquí sin sentir miedo, afrontando mi miedo a la muerte. Pude coger un gato en brazos en lugar de cruzar de acera porque había uno, aceptando el miedo a ser libre e incontrolable para mi mente. Pequeños grandes detalles que me ayudan a “resetear” mis creencias, a darme cuenta de que no necesito llegar a situaciones límite para saber que puedo salir de ellas. Ahora, poco a poco, lo voy trasladando a otras áreas de mi vida.

Todo mi respeto y agradecimiento a mi miedo, ahora sé que cuando apareces tienes algo importante que contarme. Lo descubrí cuando deje de preguntarme por qué y empecé a preguntarme para qué estabas ahí. Gracias por iniciarme y prepararme para un nuevo camino a recorrer, el camino del amor.

Maru Canales

Autora del libro, “Feng Shui en la empresa”

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El espiralismo

23,abril 2009

“Métete en tu propia espiral. La felicidad no te la puede dar la gente, tiene que partir de ti hacia la gente.”
Teresa Perales

Miquel Barber

Este vocablo, “espiralidad” es de Teresa Perales, una de nuestras campeonas paralimpicas. De ahí surgió la idea para el titulo que Mabel Lozano ha utilizado en su ultimo corto, “La teoría del espiralismo”. En él habla de cinco mujeres, de cinco deportistas de elite, paralimpicas. Este corto viene a demostrarnos una paradoja, las personas que más dificultades tienen en la vida suelen ser las más positivas.

Como dice Mabel, gracias a este documental he conocido a mucha gente que está en silla de ruedas y veo su discapacidad. Sin embargo, la discapacidad de mucha gente no se ve, y la tienen. La gente es mezquina, miente, no es generosa, te montas en un ascensor y no saludan, no sonríen, entras en una panadería y nadie sonríe. Eso, en serio, es una discapacidad, pero no se ve.

Se trata de un trabajo extraordinario, es un placer disfrutar del ejemplo de estas cinco mujeres líderes, demostrando sus múltiples capacidades. Son cinco espejos maravillosos donde todos nos podemos mirar. Si ellas pueden, los demás también podemos.

Por muy cómodo que resulte encontrar excusas y culpables, la llave del cambio y del desarrollo de nuestras capacidades está en uno mismo. Podremos ayudarnos de herramientas, como la técnica de Feng Shui que nos propone asegurarnos que el entorno, el espacio físico en el que nos movemos, nos apoya. Pero estos instrumentos no sustituyen nunca nuestra acción. 

Maru Canales

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A cada paso

26,marzo 2009

estela-en-el-marEn cada paso que damos es donde se encuentra la salsa de la vida. Hoy es el primer día del resto de nuestra vida, estrenemos el camino que paso a paso vamos creando, como decía Machado, “caminante no hay camino, se hace camino al andar…”

En este artículo se puede escuchar la canción cantanda por Serrat, pulsando aquí

Todo pasa y todo queda,
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre el mar.

Nunca perseguí la gloria,
ni dejar en la memoria
de los hombres mi canción;
yo amo los mundos sutiles,
ingrávidos y gentiles,
como pompas de jabón.

Me gusta verlos pintarse
de sol y grana, volar
bajo el cielo azul, temblar
súbitamente y quebrarse…

Nunca perseguí la gloria.

Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.

Al andar se hace camino
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.

Caminante no hay camino
sino estelas en la mar…

Hace algún tiempo en ese lugar
donde hoy los bosques se visten de espinos
se oyó la voz de un poeta gritar
“Caminante no hay camino,
se hace camino al andar…”

Golpe a golpe, verso a verso…

Murió el poeta lejos del hogar.
Le cubre el polvo de un país vecino.
Al alejarse le vieron llorar.
“Caminante no hay camino,
se hace camino al andar…”

Golpe a golpe, verso a verso…

Cuando el jilguero no puede cantar.
Cuando el poeta es un peregrino,
cuando de nada nos sirve rezar.
“Caminante no hay camino,
se hace camino al andar…”

Golpe a golpe, verso a verso.

Todo un camino por delante, todo un camino que crear, todo un camino a estrenar… cómo queramos que sea el camino, así será.

Maru Canales

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Feng Shui: despedirse del pasado

28,diciembre 2008

“Todo lo que consigues en la vida, antes o después, tienes que soltarlo, de forma gradual o de repente

Ruben Solsona

maletas

Tras haber realizado muchas maletas a lo largo de mi vida, he cogido la costumbre de no llenarlas, me he dado cuenta que así siempre tengo sitio para aquello nuevo que encuentro y quiero traerme.

 

A punto de reventar mis maletas del 2008 voy a hacer una limpieza de todo aquello que ya no me sirva, para viajar al 2009 lo más ligera de equipaje posible y dejar espacio para todo aquello interesante que este nuevo año me aportará.

 

También me he dado cuenta que la vida me da la opción de actuar a mi manera y a mi ritmo. Así que me voy a adelantar escribiendo una carta de agradecimiento por todo lo que este año 2008 me ha aportado, perdonándome por lo fallos que he cometido, expresando mis sentimientos pendientes y, para hacer de la despedida algo positivo deseándome un buen futuro.

 

Después quemaré mi carta en la chimenea y brindaré por la llegada del año nuevo.

 

¡Feliz 2009!

Maru Canales

Autora del libro “Feng Shui en la empresa”

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Feng Shui: ver y mirar

17,diciembre 2008

“Para cambiar un objeto de sitio primero hay que verlo

… y luego mirarlo”

feng shui

 

Aunque mirar y ver puedan parecer sinónimos y, no lo sean, ambas acciones son imprescindibles a la hora de querer practicar Feng Shui.

 

¿Realmente podemos decir que hemos visto todos los objetos que nos rodean a diario en nuestra zona de trabajo o en nuestra casa?. Y una vez vistos, ¿los hemos mirado realmente?

 

Para poder mirar algo primero hay que verlo. Después a través de la acción de  mirar podemos conocerlo un poco mejor.

 

Quizá por esta razón mientras nuestros expertos esquiadores o alpinistas clasifican la nieve en 10 tipos, los esquimales son capaces de clasificarla en más de 100 [aniu (nieve en el suelo), kanevvluk (nieve ligera), murvaneq (nieve suave y profunda), natquik (nieve en remolino), nevluk (nieve pegajosa), qanis, quineq (nieve sobre el agua), nutaryuk (nieve fresca)…]

 

Maru Canales

 

Autora del libro “Feng Shui en la empresa”

 

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Feng Shui: traspasando límites

8,diciembre 2008

“- Maestro, ¿qué harás cuando llegues a la cima?
– Seguir subiendo”

Sabiduria Zen
feng shui

Cada vez que nos acercamos a un límite este desaparece. Me recuerda a la línea del horizonte en el mar, cada vez que intentamos acercarnos a ella se aleja.

 

Algo parecido nos sucede en nuestra vida, nos llenamos de objetivos que alcanzar, creemos que al conseguir un buen puesto de trabajo, un buen coche, una casa en una buena zona, una familia… obtendremos la felicidad, la estabilidad y el equilibrio. Con la edad vamos consiguiendo los objetivos pero nuestras expectativas no se cumplen, como el horizonte, cada vez que nos acercamos a ellas, se mueven.

 

¿Para qué nos sucede esto?

 

Practicando Feng Shui he aprendido la importancia de la localización, que muchas cuestiones no son mejores ni perores sino que no están colocadas en el lugar más oportuno y, se me ocurre que quizá el objetivo no está en el fin, sino en disfrutar aprendiendo el camino…

 

Maru Canales

Autora del libro “Feng Shui en la vida”

 

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Feng Shui en la empresa

13,noviembre 2008

Cómo se hizo…

libro Feng Shui

Hace un año asistía a una comida con un grupo de profesionales, uno de ellos se interesó especialmente por la técnica de Feng Shui y me pidió que le recomendase un libro. La situación era comprometida, conocedora de la mayoría de los libros que hablan de Feng Shui, recomendar un libro que proyectara mi visión y su aplicación en la empresa actual no era posible. En ese momento, pensé que tenía que escribir un libro en el que devolver a la técnica todo lo que ella me había aportado, explicándola para que pudiera ser de utilidad para otros.

Hoy ya está a la luz el resultado, en el que cuento mi visión sobre la aplicación de la técnica de Feng Shui, fruto de mi propia experiencia en la práctica personal y profesional de la misma.

Durante los pasados días de cuenta atrás he querido compartir con vosotros los testimoniales que el libro ha recibido, ha sido mi manera de agradecer a todos los autores de los mismos su apoyo incondicional a mi trabajo durante estos años.

Ahora solo me queda desear y agradecer de antemano al libro que cumpla el cometido con el que fue escrito, aportando a sus lectores alguna semilla que plantar y la gratificación de verla germinar.

¡Buen Feng Shui!

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Maru Canales

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